Piden diez años de prisión a tres hombres por violar a una joven y grabar la agresión

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Barcelona, 1 jun (EFE).- La Fiscalía pide diez años de prisión para tres hombres acusados de violar por turnos a una mujer a la salida de una discoteca de Barcelona en 2020, aprovechando que estaba casi inconsciente por el consumo de alcohol, y de grabar en vídeo la agresión sexual mientras se mofaban de ella.

En la sección 22 de la Audiencia de Barcelona ha comenzado este lunes el juicio contra estos tres hombres, que se enfrentan a una pena de siete años de cárcel por agresión sexual con penetración y a otros tres por un delito de revelación de secretos, así como a una indemnización conjunta de 30.000 euros por los daños morales ocasionados a la víctima.

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Según el escrito de acusación del ministerio público, el 29 de febrero de 2020 acusados y víctima se conocieron en una discoteca de Barcelona, donde estuvieron bebiendo y bailando.

Tras abandonar el local de ocio y aprovechando el elevado consumo de alcohol de la mujer, que la dejó en un estado de "somnolencia" y "prácticamente inconsciente", los tres hombres la introdujeron en el coche de uno de ellos que estaba aparcado en inmediaciones de la discoteca, donde la violaron por turnos en el asiento trasero.

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Además, los procesados grabaron con el teléfono móvil de uno ellos las agresiones sexuales a la joven, que en el momento de los hechos tenía 24 años, entre "risitas" y "mofándose" de ella.

Poco antes de las siete de la mañana, una mujer alertó a una patrulla de los Mossos d'Esquadra de que había visto a unos hombres grabando a una "chica adormilada" en el interior de un vehículo.

Los policías, según el escrito de la fiscal, encontraron a la víctima "adormilada, desorientada y mareada", y sin recordar nada de lo que había pasado desde que estuvo en la discoteca.

Los tres hombres, que fueron detenidos ese mismo día, estuvieron en prisión provisional hasta el 7 de octubre de 2020.

La víctima, que ha declarado durante el juicio separada por un biombo para no tener contacto visual con los acusados, ha situado sus últimos recuerdos en la discoteca, hasta que la "despertó" un policía en el coche: "Estaba desorientada, no sabía dónde estaba. Me vi con la falda levantada y rodeada de gente", ha relatado.

Ha explicado que, desde entonces, no se encuentra bien a nivel emocional y que le cuesta confiar en la gente.

Los dos agentes de los Mossos que atendieron y despertaron a la víctima hallaron a la joven "impedida": "Tuvimos que zarandelarla para que recuperara el sentido. No sabía lo que hacía allí, le dolía todo, estaba mareada", han explicado.

Los cuatro policías de las dos patrullas que acudieron al coche alertados por una mujer han subrayado las "contradicciones" que ofrecieron los hombres cuando les preguntaron por quién era la mujer: primero dijeron que era la novia de uno de ellos aunque no se acordaban de su nombre, luego que la habían conocido hacía poco, aunque aseguraron ante los agentes que las relaciones sexuales habían sido consentidas.

Para intentar "justificar" la situación con la que se encontró la policía, uno de los acusados mostró las fotos y los vídeos que habían grabado, afirmando que todo había sido consentido.

Sin embargo, y puesto que la víctima no recordaba nada, ni haber dado su consentimiento, y dado el estado en el que fue encontrada en el interior del coche, los Mossos activaron el protocolo por agresión sexual y llevaron a la mujer al Hospital Clínico, centro de referencia en Barcelona para estos delitos.

El agente de los Mossos que analizó las grabaciones ha explicado que en las imágenes se ve a la víctima "completamente dormida, sin enterarse de nada" y que "no respondía a lo que hacían -los hombres- ni a lo que le decían" al tiempo que los acusados "hacían comentarios jocosos y se reían".

Las peritos forenses que examinaron a la joven han señalado que esta presentaba diversas heridas como moratones en distintas partes del cuerpo, así como una "laguna amnésica", no una "amnesia total", por lo que tenía algunos "flashes" de aquella noche que fue "capaz" de describir.

Han explicado que si bien los índices de alcohol en sangre y orina eran elevados, no podían precisar en qué grado podía tener afectadas sus capacidades. Con todo, han concluido que el examen es "absolutamente compatible con su relato".

Han detallado que, desde los hechos, la mujer presenta una falta de concentración, desconfianza, insomnio, pesadillas, sentimientos de desesperanza, de culpabilidad y emociones negativas. EFE

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