Mercadona, Carrefour y Día ganan terreno a la hostelería: seis de cada diez españoles consumen platos preparados una vez por semana

Un estudio de Aecoc revela que el 85% de los consumidores compra productos listos para comer, beber o cocinar, y optan menos por los menús del día que ofrecen restaurantes y bares

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Seis de cada diez españoles consumen platos preparados una vez por semana. (Canva)
Seis de cada diez españoles consumen platos preparados una vez por semana. (Canva)

Seis de cada diez consumidores españoles compran y consumen platos preparados de supermercados como Mercadona, Lidl, Carrefour o Día, al menos una vez a la semana, según un estudio elaborado por la Asociación de Empresas de Gran Consumo (Aecoc), que acaba de presentar sus conclusiones en el marco de su Congreso de Estrategia Comercial y Marketing. El informe, titulado Foodvenience, analiza una transformación profunda en la forma en que los españoles se alimentan y compran comida. Además, el estudio también revela que el 85% de los consumidores adquiere de forma habitual productos listos para comer, beber o cocinar.

El término foodvenience —contracción de food (comida) y convenience (conveniencia)— designa esta nueva lógica de consumo que combina accesibilidad, practicidad, funcionalidad e inmediatez. Según el informe de Aecoc, ya no se trata de un nicho de mercado, sino de uno de los principales motores de cambio en el sector de la alimentación en España.

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Menos tiempo, menos cocina

El informe de Aecoc apunta a una serie de transformaciones demográficas y sociales para explicar el auge de este fenómeno. El aumento de los hogares unipersonales o de dos personas, la reducción del número de hijos por familia, el envejecimiento de la población y la menor disponibilidad de tiempo libre son los factores que con más fuerza empujan a los consumidores hacia soluciones alimentarias más rápidas y cómodas.

Y a esto se le suma también el cambio cultural de que cada vez más personas cuentan con menos habilidades culinarias, o simplemente con menos ganas de cocinar a diario. La improvisación se ha instalado en la cocina española, y la planificación de menús semanales cede terreno frente a decisiones tomadas en el último momento.

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Maite Echevarría, responsable de Customer Management de Aecoc, explicó en el Congreso que “la cuota de estómago ya no se organiza por canales, sino que se decide en cada momento de consumo”. Ahora, el consumidor ya no elige entre ir al supermercado, al restaurante o pedir a domicilio de forma fija y predecible, sino que evalúa en cada ocasión qué opción se adapta mejor a sus circunstancias.

El súper, nuevo rival de la hostelería

Al final, estos cambios en cómo consumimos y cómo comemos tienen consecuencias directas para los supermercados, que compiten ahora en un terreno que antes era exclusivo de la hostelería. La sección de platos preparados, los lineales ready to eat y las propuestas de cuarta y quinta gama han pasado de ser un complemento a convertirse en una propuesta central dentro de la oferta de las grandes superficies.

El informe también destaca el crecimiento de los formatos ready to cook, es decir, productos semielaborados que reducen el tiempo de preparación en la cocina sin eliminar por completo la experiencia de cocinar. Esta categoría responde a un perfil de consumidor que no quiere renunciar del todo a elaborar su propia comida, pero que necesita simplificar el proceso.

Recetas aptas para táper (Adobe Stock)
Recetas aptas para táper (Adobe Stock)

Conveniencia con etiqueta saludable

Otro de los ejes del análisis de Aecoc apunta a una demanda creciente de productos que combinen conveniencia con atributos saludables. Los consumidores que recurren a platos preparados o productos listos para consumir no quieren necesariamente sacrificar su dieta. Cada vez hay más interés por soluciones que incluyan información nutricional clara, ingredientes funcionales o propuestas adaptadas a dietas específicas.

El fenómeno del foodvenience, según documenta el estudio de la asociación, también amplía su presencia más allá de los supermercados tradicionales. Las soluciones de consumo inmediato ganan espacio en nuevos entornos —gasolineras, oficinas, espacios de movilidad— pensados para un consumidor en movimiento que necesita comer bien, rápido y sin complicaciones.

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