El excomisario Villarejo sostiene que Mariano Rajoy se aprovechó de la operación “oficial” sobre Bárcenas: “Fueron todos engañados por su ingenio”

El excomisario enfrenta una petición de 19 años de cárcel por una presunta operación parapolicial para espiar al extesorero y sustraerle documentación comprometedora para el PP

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El excomisario José Manuel Villarejo testifica en la Audiencia Nacional sobre sus encuentros con responsables del CNI. Según su relato, los servicios de inteligencia le transmitieron su gran preocupación por la información que poseía Luis Bárcenas, la cual podía afectar a altas instancias del Estado.

El juicio del caso Kitchen ha escuchado este lunes las declaraciones de otros dos acusados, el ex director adjunto operativo de la Policía Eugenio Pino y el excomisario José Manuel Villarejo, que han enmarcado la operación Kitchen en un operativo “oficial” o de “inteligencia”, aunque con distintos matices sobre cuál era el objetivo de espiar al extesorero Luis Bárcenas.

El excomisario Villarejo ha asegurado ante la Audiencia Nacional que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy se habría aprovechado de una operación policial legítima -“correcta” y “oficial”, ha especificado- para rastrear bienes en el extranjero del extesorero del Partido Popular (PP) Luis Bárcenas con el objetivo de apropiarse de cualquier información que pudiera comprometerle.

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“Lo supe en el 17 y ahora a balón pasado tengo la impresión de que el exministro, como el resto, fueron todos engañados por el ingenio del señor Rajoy”, ha declarado Villarejo durante su comparecencia, donde la Fiscalía solicita 19 años de prisión para el excomisario por una presunta operación parapolicial destinada a espiar a Bárcenas y sustraerle documentación comprometedora para el PP entre 2013 y 2015.

“Fueron todos engañados por el genio del señor Rajoy, que lo resuelve todo con Cardhu”, ha apuntado Villarejo en una declaración caótica en la que ha divagado también entre episodios alejados de lo que se juzga. En esta operación de “inteligencia”, según ha dicho, se perseguía localizar policialmente bienes en el extranjero de Bárcenas, y Mariano Rajoy se “aprovechó” porque “si había algo que le afecta a él también trincarlo”, ha añadido.

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A lo largo de su testimonio, Villarejo ha relatado que el entonces director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, y el exdirector adjunto operativo (DAO) Eugenio Pino le encargaron captar como confidente al conductor de Bárcenas, Sergio Ríos. La razón, según el excomisario, era el temor a que el extesorero conservara información sensible para altas instancias del Estado ya que existía la sospecha de que Bárcenas grababa todo. Villarejo ha llegado a deslizar en el juicio que entre esas instancias podría encontrarse el rey emérito Juan Carlos I.

El ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía, Eugenio Pino, testifica en la Audiencia Nacional. Durante el interrogatorio, afirma haber autorizado decenas de operaciones de inteligencia simultáneas y define al comisario Villarejo como un "agente libre" dedicado a la captación de información y misiones especiales.

De hecho, fuentes del entorno de Bárcenas con las que Villarejo asegura haber contactado antes incluso de llegar al conductor Ríos le habrían advertido de que el extesorero “lo grababa todo”, incluso con una pluma. Según esa versión, Bárcenas habría acumulado grabaciones comprometedoras para Rajoy, así como registros de contactos en el extranjero y movimientos económicos, lo que explicaría la insistencia en “recuperar ese ‘pendrive’ lleno de grabaciones”.

“Visto a estas alturas, ojalá hubiera encontrado algo que afectase a Rajoy, me hubiera hecho mucha ilusión”, ha afirmado Villarejo, en una declaración en la que ha incluido referencias al CNI y a una supuesta operación entre el Gobierno y el rey emérito para, en sus propios términos, destruirle.

Solo querían el dinero de los Bárcenas en Suiza, según el ex DAO

Por otra parte, el ex DAO ha justificado el operativo y ha explicado que los investigadores estaban atentos a la existencia de un coche que estaría preparado para ir a Suiza a “coger dinero” de los Bárcenas.

“Cuando hay un coche para ir a por dinero hay que montar un servicio nos pongamos como nos pongamos (...) si había algunos documentos, no buscábamos eso, lo que buscábamos era el dinero, había noticias de otras cuentas distintas a las que se había conseguido”, ha recalcado, considerando el nombre de Kitchen como un término periodístico. Eugenio Pino, que estuvo 43 años en el cuerpo, solo ha contestado a las preguntas de su defensa y ha explicado que se empezó a usar al chófer de Sergio Ríos como confidente con conocimiento del director general de la Policía, Ignacio Cosidó.

Una versión que ha dado también Villarejo, explica EFE, al que llamaron después de un frustrado intento de captar a Ríos por parte de otro comisario, Enrique García Castaño. Pino ha señalado que con quienes no trató de estos aspectos operativos del confidente fue ni con el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ni con el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, aunque ha dejado claro que el número dos del departamento tenía comunicación directa “con todo el cuerpo” y “llamaba a quien le parecía”.

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