Alertan de riesgo de cáncer oral e ingresos en jóvenes por vapeadores y tabaco calentado

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Barcelona, 28 may (EFE).- La nicotina sintética y las nuevas formas de consumo enmascaradas en vapeadores, calentadores de tabaco y bolsitas no son inocuas y pueden causar lesiones cancerígenas en la boca, patologías cardíacas y hospitalizaciones en jóvenes tras pocos meses de consumo.

En vísperas del Día Mundial sin Tabaco, la Societat Catalana de Pneumologia (SOCAP) ha alertado este jueves en un comunicado de que la industria tabacalera ha adaptado su modelo de negocio hacia estos productos para generar una fuerte dependencia entre los adolescentes.

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"La nicotina es la droga con mayor poder adictivo que existe, por encima del alcohol y el cannabis", ha asegurado el coordinador del grupo de trabajo de tabaquismo de la SOCAP e investigador del Hospital Clínic de Barcelona, el doctor Alejandro Frino, quien ha precisado que esta sustancia actúa además como promotora tumoral.

Según datos del Informe ESTUDES, mientras el tabaquismo convencional decrece en Cataluña, el uso de estos nuevos dispositivos va al alza y el 38 % de los adolescentes catalanes de entre 14 y 18 años ha vapeado en el último año, fijándose la edad de inicio en los 14,4 años.

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Los expertos detallan que los cigarrillos electrónicos o vapers utilizan líquido con nicotina disuelta en propilenglicol y glicerina con saborizantes químicos, mientras que los calentadores emplean tabaco procesado a altas temperaturas (350°C) que produce una combustión incompleta con emisiones tóxicas y metales pesados.

Por su parte, las bolsitas de nicotina blanca y sintética, permitidas en España, se colocan directamente en la encía o el carrillo, lo que genera una liberación continua de la sustancia y un estado de "nicotinización permanente" que favorece el consumo dual y el politabaquismo.

A diferencia de los tratamientos médicos como parches o chicles, estos nuevos dispositivos de vapeo generan picos rápidos de nicotina en el cerebro que refuerzan la conducta compulsiva y la adicción.

La medicina ya ha reportado doce casos de ingresos hospitalarios de jóvenes tras pocos meses de consumo, así como lesiones leucoplásicas, retracción de encías y cáncer en la boca y la lengua asociados a estas nuevas sustancias.

Por ello, la sociedad científica ha instado a no caer en el error de comparar estos dispositivos con el cigarrillo convencional, una estrategia que, denuncian, la industria utiliza para generar una falsa sensación de seguridad entre los consumidores y los reguladores. EFE

dic/rq/ros

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