Las Palmas de Gran Canaria, 23 may (EFE).- El entrenador del Dreamland Gran Canaria. Néstor Che García, reconoció tras la derrota de su equipo ante el BAXI Manresa en el Gran Canaria Arena (80-87) que la ansiedad les jugó "en contra" ante un conjunto catalán que "supo jugar muy agresivo en ataque".
"Desde lo emocional, este resultado nos duele muchísimo", recalcó el argentino. "Había mucha ilusión por parte de todos para conseguir el triunfo. Teníamos la fe pero en el primer tiempo no nos entró el balón", añadió.
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A su juicio, "cuando el balón entra, eso te permite tapar agujeros. Pero no pudimos contener su juego. Es un equipo que corre y que juega mucho el uno contra uno, y no pudimos contenerles. Por momentos fueron muy agresivos atacando".
Además, agregó que "son un equipo que meten en el tiro libre. Tiraron 34 tiros libres y nosotros 18, todos esos números cuentan. Pero yo creo que la diferencia es que nosotros no jugamos bien. A un equipo así, que juega con tanta rapidez, no puedes darle segundas opciones. Nosotros le damos diez rebotes ofensivos y los diez los capitalizaron, y eso pesa. Que capitalicen con 13 puntos los 10 rebotes ofensivos, si no tienes una noche acertada de cara al aro, pues por supuesto que se hace muy difícil tener fluidez».
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Aún así, García insistió en que «nos queda un partido más y vamos a pelear hasta el final. Cualquiera puede jugar en cualquier lado y por supuesto que vamos a estar pendientes de los demás resultados, pero nos queda un choque más y vamos a jugarlo a tope contra quien sea».
«En 38 años de experiencia he tenido noches muy buenas y otras malas. Nosotros tenemos que seguir teniendo fe. Soy muy creyente; tengo fe de que esto es hasta el último segundo. Mientras haya vida hay que luchar y nosotros tenemos vida", concluyó. EFE
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