El aceite de cocina usado podría ser la solución a la falta de combustible para aviones en España y Europa

La falta de queroseno por el conflicto de Oriente Medio ha acelerado la búsqueda de alternativas, donde aparecen proyectos ya existentes de combustibles sostenibles

Guardar
Google icon
Imagen de archivo de un avión aterrizando en el Aeropuerto de El Prat en Barcelona. EFE/Quique García
Imagen de archivo de un avión aterrizando en el Aeropuerto de El Prat en Barcelona. EFE/Quique García

Aceite de cocina usado, plantas, residuos urbanos y desechos forestales podrían contener la solución a la falta de queroseno -combustible para aviones- provocado por la guerra de Oriente Medio, que ha interrumpido el normal funcionamiento del flujo marítimo en el estrecho de Ormuz. Lo cierto es que estos carburantes, conocidos como combustibles de aviación sostenibles (SAF, por sus siglas en inglés), no son nuevos. La directiva 2018/2001 del Parlamento Europeo y del Consejo de Europa ya hablan del fomento del uso de energía procedentes de fuentes renovables.

Según reconoce la Autoridad europea de seguridad aérea (EASA), la adopción de combustibles de aviación sostenible es un compromiso de la Unión Europea en ausencia de soluciones tecnológicas fácilmente disponibles que sustituyan completamente a las aeronaves convencionales. Los SAF permiten una reducción notable del impacto medioambiental de la aviación a corto y medio plazo, al tiempo que se utiliza la flota mundial existente.

PUBLICIDAD

Para la producción de queroseno sostenible, la EASA detalla que es posible utilizar diversas materias primas, como residuos solidos urbanos -nuestra basura-, que incluye envases, residuos de jardinería, alimentarios o de papel, entre otros. También desechos celulósicos, procedentes de la industria agrícola y forestal; aceite de cocina usado; cultivos y plantas como camelina, algas o hierbas pantanosas, y electricidad e hidrógeno.

En general, todos los SAF emiten CO2, aunque este no se extrae de carbono fósil, por lo que, a medio plazo, es la única opción viable para descarbonizar la aviación comercial, ya que los aviones de Airbus y Boeing pueden incorporar actualmente hasta un 50% de estos combustibles en sus depósitos, y ambos fabricantes trabajan para alcanzar el 100 % en 2030, siendo el aceite de cocina usado el más utilizado actualmente para la producción de SAF.

PUBLICIDAD

El contexto internacional, que ha elevado los precios de los combustibles, ha puesto a trabajar a los diferentes estados afectados en búsqueda de una solución para los vuelos comerciales, que podrían verse afectados en la temporada de verano. Desde Francia, la Federación Nacional de la Aviación señalaron en su última conferencia bienal -12 de mayo- que la actual crisis “es una oportunidad para recuperar la soberanía energética y la SAF es el medio por el cual Europa puede recuperarla”.

La eurodiputada socialista destaca el rol de España en un contexto internacional marcado por la guerra de Oriente Medio y las tensiones con Estados Unidos.

El papel de España en el combustible sostenible

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea recoge en su web que España presentó en febrero de 2019 un documento ante la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) en el que indicaba su intención de establecer un objetivo de combustible sostenible de aviación en el horizonte de 2025. Además, ese mismo año, el Gobierno presentó un Anteproyecto de ley sobre Cambio Climático en el que incluía la obligación de suministro de combustible sostenible de aviación a los operadores de aviación de ese año a 2025.

La última normativa europea, el reglamento ReFuelUE, en vigor desde el 2024, exige que los combustibles de aviación distribuidos en los aeropuertos de la Unión incorporen progresivamente una proporción de SAF en sus depósitos. La proporción va del 2% en la actualidad, llegando al 6% en 2023, el 34% en 2040 y, por último, el 70% en 2050.

En la misma línea, España presentó la Iniciativa de Bioqueroseno, formalizada el 27 de octubre de 2011, con la firma de un convenio entre el Ministerio de Industria, Energía y Turismo - a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE)-, el Ministerio de Fomento (a través de la AESA), el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, SENASA y distintas empresas relacionadas con la producción de materias primas, las tecnologías de refinado, la logística aeronáutica y los procesos de sostenibilidad.

En 2010, España y México firmaron un convenio de colaboración en materia de aviación civil, transporte aéreo, seguridad operacional y sostenibilidad gracias al cual, en 2011, se realizó el primer vuelo con carburante sostenible de aviación en México, impulsado por la compañía Interjet. Entre otros acuerdos de España figura el firmado con Italia en 2011, para desarrollar iniciativas conjuntas de apoyo al uso y producción sostenible de nuevos combustibles sostenibles para la aviación, y el firmado con Estados Unidos, en 2013, también para el desarrollo de biocombustible para aviación.

Conforme pasan los días en el calendario y continúa abierto el conflicto en Oriente Medio, el precio de los carburantes -y la escasez- seguirán tensionando los mercados europeos, poniendo en riesgo el normal funcionamiento de los vuelos comerciales, donde las aerolíneas podrían verse obligadas a reducir sus frecuencias y, a su vez, aumentar los precios para cubrir los costos del queroseno.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD