Las tecnologías entran de lleno a controlar la PAU que afrontarán casi 300.000 estudiantes

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Madrid, 19 may (EFE).- Las tecnologías han entrado de lleno a vigilar la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de 2026 y con sistemas de detección de radiofrecuencias o el DNI electrónico se garantizara que los casi 300.000 estudiantes que realizan estos exámenes lo hacen en igualdad de condiciones.

La mayoría de las universidades de toda España han decidido reforzar los controles en la PAU y, salvo las de Castilla y León y Extremadura, casi todas utilizarán por primera vez sistemas de radiofrecuencia para vigilar que durante los exámenes no se utilizan comunicaciones inalámbricas y de transmisión.

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No obstante, Galicia fue pionera y ya en 2019 su comisión interuniversitaria aprobó el uso de dispositivos de detección de radiofrecuencias no autorizadas.

Según la información recabada por EFE, las comisiones que preparan la selectividad han aprobado o ultiman los protocolos que reforzarán no solo la vigilancia presencial sino el uso de aparatos de radiofrecuencia para rastrear las aulas, en muchas ocasiones de forma aleatoria.

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Con esta fórmula aleatoria se hará en Madrid, Cataluña, Cantabria o Canarias, entre otras, mientras que la universidad Valenciana está acabando de concretar cómo se empleará este sistema y la de Navarra afirma que todavía "no hay una decisión tomada al respecto". Castilla-La Mancha, también lo está estudiando.

En Baleares, personal especializado distinto a los profesores se dedicará a analizar las aulas con sistemas de radiofrecuencia y en Asturias estos detectores se emplearán por primera vez en el llamamiento al alumnado, antes de entrar en el aula y también cuando han ocupado sus asientos.

La Universidad de Oviedo señala a EFE que también es posible "que de modo excepcional se empleen durante el desarrollo de los exámenes".

En las comunidades donde los controles serán aleatorios se recalca que se trata de no interrumpir el normal desarrollo de la prueba, "algo que es complejo en aulas grandes", señalan fuentes de la Universidad Complutense, mientras el vicerrectorado de la Universidad de Cantabria insiste en que "queremos que los alumnos se centren en lo que tienen que hacer".

El objetivo de estos controles es garantizar la igualdad de mérito y de capacidad de casi 300.000 estudiantes de segundo de Bachillerato, de Formación Profesional o de Enseñanzas Artísticas Superiores, que harán la PAU y que en el curso pasado sumaron 270.000.

"No es que se considere que se copia más. Lo que pasa es que el mundo avanza", indican fuentes de la Universidad de Zaragoza, que también ha normalizado junto con Galicia la identificación con el DNI electrónico. En Cantabria será novedad este año.

En la Universidad de Murcia se implantarán este año inhibidores de frecuencia en todas las sedes de la PAU y en las de Andalucía aún está pendiente pero se pondrá especial énfasis en la prevención del uso indebido de dispositivos tecnológicos mediante sistemas de detección en las sedes de examen.

Cataluña se suma a los dispositivos de radiofrecuencia, aunque este año como prueba piloto; igual que Canarias, que si funciona lo generalizará el próximo año. En el País Vasco se podrá hacer uso de estos detectores "en todo momento".

La Universidad de Extremadura no utilizará este año sistemas de detección de dispositivos mediante radiofrecuencia aunque no descarta su posible uso en próximas convocatorias.

Y es que este tipo de tecnología requiere una adaptación técnica y una normativa aprobada para su implantación. Castilla y León tampoco instalará detectores de frecuencia, pero si reforzará la vigilancia presencial.

En las universidades castellanoleonesas las normas serán las mismas que el año pasado: con el DNI encima de la mesa, al lado del alumno.

Por otra parte, todos los estudiantes deben tener apagados y alejados de la mesa cualquier tipo de dispositivo electrónico (móviles, ordenadores personales, tabletas, relojes inteligentes, pulseras de actividad...) y en algunas comunidades, como la Valenciana estará prohibido llevar puestas gorras o bufandas y deberán mantener las orejas despejadas desde que accedan al aula.

Cada tribunal tiene su criterio sobre el número de docentes por aula, aunque lo general es que haya un vigilante por cada 50 alumnos, y dos cuando superan los 80 y llegan al centenar.

La Universidad de Cantabria señala que la idea es "aumentar un poco más" y Asturias y Baleares avisa de que al menos habrá dos profesores por clase.

También en Galicia habrá vocales volantes para apoyo en las aulas, en los espacios comunes y en las zonas de tránsito.EFE

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