Madrid, 19 may (EFE).- Más de un centenar de representantes policiales de unos 50 países se darán cita este miércoles y jueves en Toledo en la 53 Conferencia Regional Europea de Interpol, la mayor organización policial del mundo que agrupa a 196 Estados y que se reúne periódicamente para reforzar sus alianzas y engrasar mecanismos de cooperación eficaces contra las nuevas amenazas.
Un encuentro que inaugurará la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo; el presidente de Interpol, Lucas Philippe, y su secretario general, Valdecy Urquiza, y que clausurará el jueves por la tarde el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
PUBLICIDAD
A la conferencia regional asistirá el director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo, y los principales representantes de la cúpula del cuerpo, que precisamente conmemora que si bien España se adhirió a Interpol en 1929, cumple cien años de la primera participación de un inspector en una de sus reuniones.
Desde hace dos meses celebra también que una policía española, la comisaria principal Carmen Muñoz, esté al frente de la dirección de Contraterrorismo, con la responsabilidad de coordinar al personal y los recursos de los 196 países miembros en materia antiterrorista, amenazas NRBQ o seguridad marítima.
PUBLICIDAD
"Interpol es, digamos, una asociación de policías, totalmente apolítica y neutral", explica a EFE la comisaria principal Alicia Malo, jefa de la División de Cooperación Internacional de la Policía Nacional, que detalla que EE. UU., Rusia, Israel, Moldavia o Bielorrusia, así como representantes de Canadá, Australia, Brasil y Benín, estarán en Toledo.
El papel de España estos días es ser anfitrión. "No es un acto de España, es una conferencia de Interpol y ellos son los que marcan las instrucciones", explica Malo, que participará en un panel de debate en torno al fenómeno 'crime as a service', un modelo delictivo al alza en el que organizaciones ofrecen herramientas o servicios concretos para que otros cometan delitos, especialmente en el ámbito digital.
PUBLICIDAD
Junto a este debate, la conferencia regional de Interpol pondrá sobre la mesa otras tipologías delictivas que inciden en el territorio europeo pero con repercusiones en otros continentes como el narcotráfico, la trata de seres humanos, los abusos sexuales infantiles en internet o las ciberestafas.
Malo recuerda que cada país miembro cuenta con una Oficina Central Nacional que sirve de enlace entre sus autoridades policiales y la Secretaría General de la organización. A estas oficinas se suman otras 'mini sedes' regionales.
PUBLICIDAD
La misión principal de Interpol, que no tiene competencias para investigar ni detener por sí misma, se guía por ser un centro de intercambio de información para ayudar a las policías a combatir la delincuencia dentro y más allá de sus fronteras.
De ahí que sus principales y más exitosas herramientas sean sus 19 bases de datos compartidas como la que contiene imágenes y vídeos sobre explotación sexual de niños (ICSE) o las llamadas notificaciones.
PUBLICIDAD
Las rojas permiten solicitar a los países miembros la localización y detención de fugitivos; de color negro son las alertas sobre cadáveres sin identificar; la llamada de colaboración sobre desaparecidos tiene color amarillo; y las naranjas alertan de delincuentes que suponen un peligro inminente.
La Policía Nacional, por ejemplo, ha arrestado en España en el último año a unos 600 fugitivos con notificación roja de Interpol. Por su parte, otros cuerpos extranjeros han detenido a un centenar de reclamados a petición de España.
PUBLICIDAD
Malo deja claro que aunque siempre se puede mejorar, los mecanismos actuales de Interpol funcionan "muy bien". "Se llega hasta donde se puede llegar pero es verdad que los países están concienciados, cada vez son más aperturistas, hay disposición a colaborar".
En estos cien años son muchos los ejemplos en los que la Oficina Central de Interpol en Madrid ha tenido un papel determinante, como las extradiciones del Dioni desde Brasil en 1990, de Roldán fugado en Laos en 1995 o las más recientes: el regreso a España en 2020 de Carlos García Julia, huido de la Justicia durante 29 años tras asesinar a cinco personas en el despacho de abogados de Atocha, y el arresto en Madrid de Hugo Carvajal, reclamado por Estados Unidos.
PUBLICIDAD
Los mecanismos de Interpol fueron decisivos para la detención en Serbia del islamista que se fugó del piso de Leganés (Madrid) donde la célula del 11M se inmoló con explosivos o para el macrooperativo en 2016 que permitió 269 arrestos y extradiciones de 269 ciudadanos chinos por estafas millonarias en la Operación Wall.
A estos éxitos se suman los primeros resultados del proyecto Identify Me para tratar de resolver 46 casos de mujeres fallecidas pendientes de identificar. Los trabajos de la Policía Nacional en el marco de la organización han logrado identificar a dos mujeres en 2025. EFE
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

