Día Internacional del Reciclaje: los objetos cotidianos que más dudas generan

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Raúl Gómez

Madrid, 17 may (EFE).- Aunque los españoles cada vez reciclan más, muchos residuos cotidianos siguen generando confusión: desde un vapeador o un bolígrafo hasta una vajilla, un espray o una radiografía, objetos presentes en miles de hogares cuyo correcto reciclaje continúa siendo para muchos una incógnita.

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Con motivo del Día Internacional del Reciclaje, expertos y organizaciones recuerdan la importancia de depositar correctamente estos productos, ya que algunos de ellos están compuestos por materiales altamente contaminantes o difíciles de tratar.

Uno de los casos más llamativos es el de los vapeadores, cuya popularidad ha crecido de forma exponencial en los últimos años.

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Su composición combina batería de litio, plástico, metales y líquidos que pueden contaminar suelos y agua, además de provocar incendios si se desechan de manera incorrecta.

En los modelos desmontables, el cartucho debe ir al contenedor amarillo si es de plástico y al verde si es de vidrio, siempre limpio y vacío, aunque cada vez existen más puntos específicos de recogida en estancos, tiendas especializadas y puntos limpios municipales.

También las radiografías requieren un tratamiento especial al contener sales de plata, un material contaminante que impide depositarlas en el contenedor amarillo; su destino correcto es el punto limpio o contenedores específicos habilitados en farmacias.

Una vez recogidas, las radiografías se trituran para proteger los datos personales y posteriormente se separan los materiales: el plástico se reutiliza y la plata residual se recupera y comercializa.

Los aerosoles o botes de espray son otro producto que genera confusión: si están completamente vacíos deben depositarse en el contenedor amarillo, donde posteriormente se clasifican según su material, generalmente aluminio o acero.

En caso de contener restos del producto, deben llevarse a un punto limpio o a un punto SIGRE si se trata de aerosoles farmacéuticos, ya que podrían provocar pequeñas explosiones durante su transporte y tratamiento.

El material escolar tampoco suele reciclarse correctamente, bolígrafos, rotuladores o marcadores no deben tirarse al contenedor amarillo pese a contener plástico, ya que están formados por varios materiales difíciles de separar, como metales, tintas o fieltro.

Su destino adecuado son los puntos limpios o sistemas específicos de recogida impulsados por algunas empresas especializadas en reciclaje de instrumentos de escritura.

Las dudas alcanzan asimismo a los residuos de vidrio o cristal, por lo que desde Ecovidrio recuerdan que al contenedor verde solo deben ir envases de vidrio como botellas, tarros o frascos.

Todo lo que tuvo "tapa, tapita o tapón va al verde", explica a EFE la gerente de comunicación corporativa de Ecovidrio, Arantxa Reyes, "lo que sí pedimos es que se deposite solo el envase, las tapas (de plástico o metálicas) deben ir al amarillo", añade.

Por el contrario, objetos como bombillas, espejos o vajillas no deben depositarse en este contenedor, sino en un punto limpio, ya que su composición altera el proceso de reciclado del vidrio y pueden arruinar nuevas partidas de material reciclado.

Según el último 'Informe Anual de Generación y Gestión de Residuos de Competencia Municipal' publicado por el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, en 2023 España generó más de 22,5 millones de toneladas de residuos municipales.

El informe muestra una fuerte dependencia de los vertederos, que fueron el destino principal de la basura (46,5 %) y, aunque el reciclaje (22,2 %) y el compostaje (20,8 %) tuvieron cierto peso, se sigue lejos del objetivo europeo de reciclar el 50 % de los desechos.

El problema principal radica en la falta de compromiso ciudadano, ya que el 76 % de la basura se depositó completamente mezclada frente a un escaso 24 % que se separó en su origen, lo que dificulta la recuperación de materiales en las plantas de tratamiento y provoca que millones de toneladas de rechazos acaben enterradas al no poder reciclarse. EFE

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