Ian Gibson: Lorca es memoria histórica en un momento de auge de la corriente reaccionaria

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Begoña Fernández

Madrid, 13 may (EFE).- El hispanista Ian Gibson afirma que la obra de García Lorca, cuya biografía ha adaptado al cómic, es memoria histórica "en un momento de auge de las corrientes reaccionarias" y advierte de que 115.000 personas siguen en las cunetas: "nadie quiere venganza, la gente solo desea saber dónde están sus desaparecidos".

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En una entrevista con EFE, Gibson (Dublín, 1939) explica que 'Vida, obra y martirio de Federico García Lorca'(Planeta Cómic), en las librerías desde este mes de mayo, repasa la vida del poeta, cuyo cuerpo sigue sin encontrarse tras su asesinato en 1936: "Es una vergüenza, ocultaron sus huesos y los españoles no han sido capaces de desenterrar a las víctimas del franquismo".

La novela gráfica, ilustrada por Quique Palomo (Madrid, 1980), muestra, según Gibson, un Federico "que está siempre con los perseguidos: el gitano, el negro, el morisco, las mujeres y los homosexuales, que no pueden vivir su amor libremente".

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Gibson eligió para el título la palabra "martirio" porque "muerte es una palabra demasiado débil y a Lorca le martirizaron".

Y recuerda que para justificar su detención y posterior asesinato el político y miembro de la CEDA Ramón Ruiz Alonso llegó a decir: "Ha hecho más daño con su pluma que otros con sus pistolas".

Reconoce Gibson, pese a ser el biógrafo número uno de Lorca, que en el libro hay "lagunas" como la relación con el padre (Federico García) o el perfil de la madre (Vicenta Lorca) "de la que no sabemos mucho, salvo que era profesora y muy autoexigente consigo y sus hijos y que padecía depresión, condición que heredó el poeta".

La novela parte de la infancia, en La Vega de Granada, la comarca donde el poeta pasó los primeros once años y donde el guionista y el ilustrador descubren cómo surgió su fascinación por el teatro y la música.

De ahí, la novela pasa a la adolescencia en Granada, la juventud en Madrid, la huida a Nueva York y Cuba, el descubrimiento en Harlem del jazz y la música negra, los éxitos en Buenos Aires, La República y el activismo político hasta la muerte.

Confiesa Gibson que descubrió a Lorca a los 18 años mientras visitaba una librería de ocasión donde se topó con el 'Romancero gitano'.

En ese libro, Gibson encontró unos versos que le impactaron: 'el jinete se acercaba/tocando el tambor del llano'. Tardó varias semanas en darse cuenta de que el 'tambor del llano' representaba los cascos del caballo: "Comprendí por primera vez que era una imagen poética, fue una experiencia única".

"El Lorca auténtico era nocturno y lunaresco y mantuvo una estrecha relación con Dalí, que le consideraba su genio gemelar", señala.

"Dalí me contó que Lorca le amaba físicamente, pero eso le dio miedo y aunque le hubiera gustado corresponderle, no pudo", revela Gibson quien entrevistó al pintor poco antes de su muerte.

 La novela gráfica, tercera que hace con Quique Palomo, está pensada para todos los públicos, pero en especial para los jóvenes que "aún están por conocerle".

Dice el ilustrador que el color azul-violeta que domina el cómic es un recurso "para no distraerse porque bastante información hay ya con toda la historia".

Según Palomo, "el azul facilita la lectura, acompaña y no distrae para lo exigente que es el texto".

El ilustrador, que en los últimos años se ha dedicado al cómic histórico, comenta que su dibujo es naturalista, digital, con mucha connivencia con las fotos: "la anatomía de las personas es realista y las calles y el mobiliario, el de la época".

Para el final, Palomo opta porque desaparezcan las viñetas y quede un espacio abierto, todo blanco, donde se expresa con máxima dureza el asesinato del poeta.

Palomo reconoce que el producto final es "muy interesante", una obra que conjuga la creación artística del ilustrador y el acopio informativo de un "investigador obsesivo", como se define a sí mismo Gibson.

El dibujante reconoce que "Lorca tiene tirón", no hace falta que sea el 90 aniversario de su muerte.

Concluye Gibson en destacar la genialidad del poeta: "Lorca es el Shakespeare español porque es poeta y dramaturgo, y adoraba 'La vida es sueño'".

Dentro de sus próximos proyectos, Gibson revela que tiene en mente un ensayo sobre los celtas "sin erudición pesada" y un libro de Valle Inclán: "Don Ramón es uno de mis héroes literarios y es muy poco conocido fuera. 'Luces de bohemia' es increíble, ya he ido cinco veces a ver la función".EFE

(foto)

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