El 'Mina non' se reaviva en Galicia

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Paula Fernández

Lousame (A Coruña), 13 may (EFE).- El anuncio de la Xunta de reactivar proyectos mineros como San Finx y Corcoesto (A Coruña), objeto de polémica en el pasado, ha reavivado la contestación social por problemas ambientales como vertidos y filtraciones y su impacto sobre sectores emblemáticos como el marisqueo.

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La Xunta anunció la semana pasada que sacará a concurso más de cien derechos mineros tanto de materiales comunes como de otros considerados estratégicos, valorados en cerca de 7.000 millones de euros y que crearán hasta 250 empleos directos.

Pero las cifras siguen sin convencer a las comunidades y ecologistas que ya lucharon contra algunos de estos proyectos en el pasado.

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Uno es San Finx, en Lousame, yacimiento de estaño y wolframio explotado desde finales del siglo XIX hasta 1990, y de 2009 a 2017 de forma intermitente, con una enorme contestación de ecologistas, vecinos y mariscadores, preocupados por la contaminación de los vertidos y residuos mineros en las aguas subterráneas y la ría de Muros-Noia.

Hace año y medio se declaró la caducidad de los derechos mineros. El portavoz de la Plataforma comarcal contra los vertidos de la mina de San Finx, Joám Evans, asegura a EFE que fue para "blanquear el punto de partida" a la empresa que gane el futuro concurso y eximirla de los problemas ambientales de la explotación.

La mina estuvo bloqueada judicialmente "una y otra vez" debido a problemas ambientales derivados de escombreras y balsas de residuos, que "la empresa y la administración nunca asumieron que había que restaurar", señala Evans.

Hace año y medio, cofradías y entidades ecologistas ya impugnaron la caducidad de los derechos mineros en San Finx ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia y solicitaron medidas cautelares, por lo que esperan que la justicia anule el nuevo concurso si sale.

Evans alerta de que la mina "sigue vertiendo las 24 horas del día" y si se retoma y se vacían las plantas inundadas, "esa contaminación sería mucho mayor".

Las analíticas realizadas aguas abajo detectaron metales pesados como cobre, zinc y cadmio; este último en valores superiores en más de 100 veces a lo permitido por la ley. Y la mina está apenas a 7 kilómetros de la ría de Muros-Noia, donde 1.500 familias viven del marisqueo.

La mina "será la ruina" de una ría de la que se extraía el 70 % del berberecho de España, lamenta a EFE el patrón mayor de Noia, Santiago Cruz, que se ha reunido con el abogado de la cofradía para "defenderse" del nuevo plan.

Cruz defiende que "la Xunta mira por las multinacionales" mientras ellos se sienten "abandonados", en un momento crítico para el marisqueo en Noia.

Los temporales del invierno provocaron una mortandad de hasta el 90 % en el marisco, que no estaba "tan fuerte como antes" tras diez años de vertidos mineros, señala Cruz.

Otro de los proyectos polémicos es el de Corcoesto, un yacimiento que nunca llegó a ser explotado con entre 33 y 34 toneladas de oro dispersas por tres municipios.

Hubo un proyecto para explotarlo, con enorme contestación social, pero se canceló en 2013 por insolvencia técnica y financiera de la empresa.

La Xunta quiere reactivarlo porque "el precio del oro está muy alto y hay una situación de crisis agravada por el conflicto de Oriente Medio", señala a EFE Ramón Varela, periodista ambiental y portavoz de Salvemos Cabana, plataforma contraria a la mina.

Denuncia que se utilizará cianuro de sodio, un reactivo "muy tóxico y mortal" para el ser humano, y cualquier filtración o rotura tendría consecuencias devastadoras en una región con mucha población dispersa y considerada zona de especial protección para las aves (ZEPA).

"Aquí nadie está en contra del sector minero. Estamos en contra de proyectos especulativos que dejan grandes beneficios para alguna gente, pero que a futuro el perjuicio puede ser mayor para el resto de la población", dice Varela, que cita casos "dramáticos" como la mina de oro del Valle-Boinás (Asturias).

El anuncio "ha despertado el resquemor de hace 14 años" y están preparados para volver a protestar si la mina sale a concurso, empezando por campañas de alerta sobre los daños que provocaría.

Además de los del futuro concurso, Galicia tiene en marcha otros proyectos mineros muy contestados, como el de Touro-O Pino (A Coruña), una de las iniciativas más protestadas en los últimos años junto con Altri, o la explotación de litio en Doade (Ourense), considerada estratégica por la Unión Europea. EFE

(foto) (vídeo)

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