
El psicólogo clínico que atendió al acusado por el asesinato de Maialen en la cárcel de Zaballa (Álava) lo ha descrito como una persona con rasgos "narcisistas", caracterizados por "falta de empatía, conductas arrogantes" y un comportamiento "explotador" en las relaciones, si bien ha subrayado que no presentaba sintomatología psicótica y que estaba "en contacto con la realidad".
La Audiencia Provincial de Álava acoge este lunes la sexta sesión del juicio por este crimen, cometido el 27 de mayo de 2023 en Vitoria-Gasteiz y por el que las acusaciones reclaman para el acusado 45 años de cárcel, al considerar que cuando asestó 13 cuchilladas a Maialen, su esposa, lo hizo "con intención de matarla" y era "plenamente consciente de sus actos".
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Por el contrario, la defensa reclama la libre absolución del acusado, puesto que argumenta que cuando acuchilló a Maialen en un apartahotel de Vitoria-Gasteiz, sufría una "desconexión brusca de la realidad", en un "episodio disociativo" o "automatismo zombi".
En la sesión de este lunes ha prestado declaración el psicólogo clínico de Osakidetza que atendió a J.R. en Zaballa, después de que desde el Servicio de Atención Primaria del centro se le solicitara una evaluación del recluso. Esta petición se efectuó debido a que, por las características del crimen del que se le acusaba, esta persona había sido incluida en el Programa de Prevención de Suicidios.
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Este psicólogo se reunió en dos ocasiones con J.R., la primera de ellas en una entrevista de una hora de duración que se realizó el 1 de junio de 2023, pocos días después del asesinato de Maialen. En la misma línea que el responsable del Servicio de Atención Primaria de Zaballa, ha afirmado que el acusado presentaba un discurso "tranquilo", el cual incluso le sorprendió "un poco" dadas las circunstancias por las que se encontraba en prisión preventiva.
"COHERENTE Y FLUIDO"
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Ha añadido que el acusado presentaba un discurso "coherente" y en el transcurso del contacto que mantuvo con él no detectó "ninguna psicopatología". "Estaba consciente, orientado y colaborador, con un discurso coherente y fluido", ha precisado.
De esa forma, ha indicado que el acusado no mostraba sintomatología psicótica, lo que significa que "estaba en contacto con la realidad". A su vez, este médico no apreció en el recluso muestras de depresión.
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Este psicólogo ha llamado la atención sobre el hecho de que J.R. no presentaba "sentimiento de culpa", y se mostraba "tranquilo y normal". Según ha explicado, el acusado le llegó a decir, de forma textual: "no pienso en lo que hecho porque si no, no podría con ello".
También le manifestó --según se recoge en las notas que este psicólogo tomó durante aquella entrevista-- que J.R. le dijo: "No puedo estar arrepentido porque yo no hecho nada"; y que "ella bebía mucho y me fue infiel". Esto --ha indicado este experto-- refleja que el acusado "se responsabilizaba" de lo ocurrido.
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También ha declarado que J.R. mostraba "cierta indiferencia afectiva", y que no apreció en él ideas de suicidio. En este sentido, el acusado le comentó que aunque en el pasado sí había advertido a su pareja de que tenía intención de acabar con su propia vida, lo hizo con el fin de influir en el comportamiento de Maialen, ya que en realidad no tenía la intención de suicidarse.
Por todo ello, y aunque se le mantuvo por precaución en el Programa de Prevención de Suicidios, estimó que J.R. tenía un "riesgo bajo o ligero" de tratar de acabar con su propia vida.
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"NARCISISTA" Y "EXPLOTADOR"
Otra de las cuestiones que ha destacado de sus impresiones sobre el acusado es que presentaba "rasgos narcisistas", caracterizados por "falta de empatía, conductas arrogantes" y un comportamiento "explotador" en las relaciones.
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Este psicólogo, que ha señalado que durante su permanencia en Zaballa, J.R. no mostró signos de sufrir el 'mono' ni de estar intoxicado, ha señalado que todas estas impresiones se vieron ratificadas en una nueva conversación que mantuvo el 8 de junio con esta persona, poco antes de que fuera trasladada a otro centro penitenciario.
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