Ciudad Real, 9 may (EFE).- El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel ha vuelto a registrar una inundación significativa, con alrededor de 1.500 hectáreas encharcadas en marzo, sin embargo, los estudios advierten de que la situación es frágil, ya que no depende de la recarga del acuífero del Alto Guadiana, que sigue sin recuperarse.
Los especialistas de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) consideran que el principal objetivo de la futura planificación hidrológica en la cuenca debe pasar por determinar cuál es el volumen máximo de extracción compatible con la recuperación de la relación natural entre río y acuífero.
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Así se puso de manifiesto durante una jornada técnica celebrada en Ciudad Real, en la que se presentó el Esquema de Temas Importantes (ETI) del cuarto ciclo de planificación hidrológica.
En esta jornada se indicó que el propósito de la planificación hidrológica es que el nivel piezométrico cercano a los Ojos del Guadiana vuelva a alcanzar la cota de 611 metros sobre el nivel del mar, referencia histórica para garantizar descargas subterráneas suficientes hacia el parque nacional y el conjunto de humedales asociados.
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Esa conexión entre las aguas subterráneas y superficiales permitiría alimentar las lagunas de la zona durante los periodos secos, mantener el agua en Las Tablas durante el verano y sostener la vegetación de ribera y los ecosistemas fluviales del Alto Guadiana.
Los técnicos recuerdan que muchas lagunas han quedado desconectadas del acuífero y presentan graves alteraciones hidrológicas, sobreviviendo algunas únicamente gracias a aportes procedentes de estaciones depuradoras.
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Las Tablas de Daimiel dependen de la descarga natural de hasta ocho masas de agua subterránea del Alto Guadiana, un sistema hidrogeológico que se extiende por unos 19.000 kilómetros cuadrados de las provincias de Ciudad Real, Cuenca y Toledo.
Durante la jornada técnica se expuso que el sistema mantiene una elevada inercia hidrológica. En los años setenta comenzaron las extracciones intensivas de agua subterránea y desde entonces los niveles piezométricos han sufrido fuertes descensos, alternando recuperaciones parciales en periodos húmedos con nuevas caídas asociadas al aumento de las captaciones.
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Según los técnicos, el piezómetro de los Ojos del Guadiana ha perdido aproximadamente dos metros de nivel cada año desde el último periodo de llenado.
Los expertos consideran que esto demuestra que las extracciones actuales siguen siendo incompatibles con la recuperación estructural del sistema.
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En el invierno de 2025-2026, advertían que había sido extraordinariamente húmedo y el parque nacional ha vuelto a llenarse de agua gracias a los aportes superficiales, pero el acuífero apenas ha reaccionado, especialmente en las masas de agua centrales.
Entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 el piezómetro de los Ojos del Guadiana solo recuperó un metro, frente a las subidas registradas durante el episodio húmedo de 2010.
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Además, el año anterior apenas había recuperado 70 centímetros, por lo que la mejora observada este invierno supone únicamente un incremento aproximado del 30 % respecto al ejercicio previo, según la última medición publicada por el organismo de cuenca. EFE
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