Trabajadores del Hospital de Marbella duermen en coches ante la falta de piso y transporte

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Marbella (Málaga), 4 may (EFE).- Trabajadores del Hospital Costa del Sol de Marbella optan por dormir en coches, autocaravanas y furgonetas en el aparcamiento de este centro sanitario ante "la grave situación" que sufre el personal por falta de vivienda y el colapso de movilidad en la zona, denuncia la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).

Hay casos en los que incluso renuncian al puesto de trabajo, al considerarlo inviable, como el de una auxiliar de enfermería granadina, de nombre Carmen, que, tras cinco años yendo a trabajar cada día desde Granada y teniendo que regresar a casa al terminar la jornada o dormir en el coche, abandonó su empleo.

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El sindicato CSIF ha trasladado su preocupación a la dirección del hospital, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), ante "una situación que se agrava cada vez más”, según ha indicado a EFE el responsable de Sanidad de esta organización en la provincia de Málaga, Juan Pedro Ruiz.

Ha añadido que este centro debe gestionar "un pico de población inasumible en verano y va a terminar por quedarse desértico" si se continúa con esta situación.

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"Las habitaciones están a precio de piso", ha señalado el responsable sindical, por lo que hay sanitarios que "están durmiendo en caravanas, en el mejor de los casos, o en los coches, en el peor".

Antes había un autobús que trasladaba al personal desde diferentes municipios de Málaga al hospital porque a la hora a la que muchos entran, las 7:30 horas de la mañana, no hay transporte publico, explica, pero se ha agotado el presupuesto.

"Los que necesitan el trabajo, aguantan", apunta Ruiz, que se muestra preocupado porque "en verano las temperaturas son brutales" y "en julio y agosto va a ser una locura", en las referidas circunstancias.

Las soluciones que les han ofrecido, que para él no son más que promesas electorales, pasan por habilitar un local donde los sanitarios puedan pernoctar, pero no le parece la opción idónea para profesionales que luego han de velar por la salud.

"No son refugiados y tienen que vivir en unas condiciones dignas", ha recordado, además de indicar que, "al final, se van quitando poco a poco y los servicios terminan infradotados". EFE

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