UPA Jaén cree que la regularización de migrantes "dignifica" a la agricultura

Guardar

Jaén, 2 may (EFE).- La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Jaén ha valorado el proceso de regularización extraordinario de migrantes porque considera que va a contribuir a paliar la falta de mano de obra y “dignificar las condiciones de las personas migrantes y aportar seguridad jurídica” en el campo.

“Este proceso viene a ayudarnos y a quitarnos muchos problemas que llevamos años sufriendo, especialmente a la hora de dar de alta a trabajadores inmigrantes. Va a aportar tranquilidad y seguridad jurídica”, ha señalado el secretario provincial de UPA en Jaén, Jesús Cózar Pérez.

PUBLICIDAD

UPA, una de las pocas entidades autorizadas para gestionar estos trámites, ha gestionado ya más de 200 solicitudes en los primeros días del plazo, centrándose en la emisión de certificados de vulnerabilidad, un documento clave para acceder al procedimiento.

Cózar subraya la importancia de este proceso, tanto desde el punto de vista social como económico, destacando su impacto directo en la sostenibilidad del sector agrario. “Lo hacemos por una necesidad real del sector agrario. Cada vez es más difícil encontrar trabajadores con la documentación en regla, especialmente en el caso de personas migrantes”, ha dicho.

PUBLICIDAD

Además ha destacado la contribución esencial de las personas migrantes al campo jiennense, especialmente en campañas clave como la recolección de la aceituna: “Son personas que vienen a ganarse la vida y a aportar. Nosotros los recibimos con los brazos abiertos. Si no fuera por estos trabajadores, muchas de las aceitunas de la provincia ni siquiera se recolectaban”, añade.

El secretario general de UPA Jaén también subraya la incertidumbre que ha existido hasta ahora en la contratación: “Había situaciones en las que llegaban trabajadores con documentación que parecía correcta y luego no lo era, lo que ha provocado sanciones tras inspecciones laborales. Esta regularización va a evitar ese tipo de problemas”, asegura.

“Este proceso excepcional representa una oportunidad única para ordenar el mercado laboral agrario, dignificar las condiciones de las personas migrantes y garantizar el futuro de explotaciones agrícolas que dependen, en gran medida, de esta mano de obra. Es una cuestión de justicia, de humanidad y también de responsabilidad con nuestro sector”, concluye Cózar. EFE

gd/erv/jlm

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD