La falta de más de 700.000 albañiles en España tendrá repercusiones directas en el precio de las obras, según los expertos del sector

Menos trabajadores disponibles significa más dificultad para completar equipos, lo que se traduce en retrasos, menor disponibilidad de profesionales y, en última instancia, precios más altos para el cliente final

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Una empleada trabaja en la fachada de un edificio de Toledo, en una imagen de archivo. (EFE/Ángeles Visdómine)
Una empleada trabaja en la fachada de un edificio de Toledo, en una imagen de archivo. (EFE/Ángeles Visdómine)

La construcción en España atraviesa un momento de crecimiento, pero también de tensión estructural que empieza a trasladarse directamente al bolsillo de los ciudadanos. La falta de mano de obra cualificada, especialmente de albañiles, se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella del sector. Los expertos advierten de que esta escasez no solo ralentizará los proyectos, sino que encarecerá de forma progresiva el coste de las obras.

El arquitecto Juan Goñi resume el problema de forma clara: “Faltan setecientos mil albañiles en España y tu obra lo va a notar”. Esta carencia tiene un impacto directo en el día a día de cualquier reforma o promoción. Menos trabajadores disponibles significa más dificultad para completar equipos, lo que se traduce en retrasos, menor disponibilidad de profesionales y, en última instancia, precios más altos para el cliente final.

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El origen de esta situación se remonta a la crisis de 2008. Antes de ese punto de inflexión, el 14% de la población activa trabajaba en la construcción, mientras que ahora la cifra ha caído por debajo del 7%. Este descenso refleja una reducción notable de la mano de obra disponible, que no se ha recuperado pese al repunte de la actividad en los últimos años.

A este descenso se suma un problema generacional evidente. Según los datos aportados en el sector, de los más de 1,53 millones de ocupados, solo 164.898 tienen menos de 30 años, lo que representa un 10,8%. En cambio, el 67,2% se sitúa entre los 30 y los 54 años y un 22% supera los 55, lo que anticipa una ola de jubilaciones en la próxima década. Estas cifras evidencian una falta clara de relevo joven.

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El economista Santiago Carbó analiza la situación actual del mercado inmobiliario. Advierte sobre "subidas significativas" en los precios de compra y explica cómo la escasez y los altos costos del alquiler y las hipotecas consumen los aumentos salariales de las familias.

La escasez de talento condiciona el sector

Este diagnóstico ha sido puesto sobre la mesa por la Plataforma Tecnológica Española de Construcción, que advierte de que la escasez de talento cualificado es una amenaza directa para el futuro del sector. El informe presentado en el marco de FESCOMAD señala que la construcción no logra atraer perfiles suficientes en un momento clave de transformación tecnológica y sostenible.

Las consecuencias ya son visibles en el desarrollo de proyectos. La falta de profesionales provoca retrasos de obra, dificultades para cubrir puestos especializados y una menor capacidad para ejecutar trabajos con rapidez. Además, la escasez obliga a las empresas a competir por los trabajadores disponibles, elevando los costes laborales y trasladando ese incremento al precio final de las obras.

Este problema no es solo cuantitativo, sino también cualitativo. Las empresas demandan perfiles híbridos con conocimientos técnicos y digitales, algo cada vez más difícil de encontrar. Esta carencia limita la innovación y ralentiza la adopción de nuevas herramientas, lo que afecta directamente a la productividad y a la competitividad del sector.

Andalucía lidera la contratación de albañiles

Paradójicamente, esta situación se produce en un contexto de crecimiento. Según datos analizados por Randstad a partir del Servicio Público de Empleo Estatal, el sector registró más de 803.000 contratos en 2025, frente a los 791.949 del año anterior, lo que supone un incremento del 1,4%. Además, el empleo total superó los 1,56 millones de trabajadores, cerca del 7% del total nacional.

Imagen de archivo de una vivienda en construcción en La Rioja (Europa Press)
Imagen de archivo de una vivienda en construcción en La Rioja (Europa Press)

Este crecimiento también se refleja a nivel territorial. Comunidades como Andalucía lideran la contratación con más de 240.000 contratos, seguidas por Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Sin embargo, este aumento de la actividad no viene acompañado de suficiente mano de obra, lo que agrava el desequilibrio entre oferta y demanda.

La combinación de alta demanda y escasez de trabajadores está generando un efecto claro en los precios. Las obras tardan más en ejecutarse, aumentan los costes indirectos y los profesionales disponibles pueden exigir mejores condiciones. Todo ello impacta directamente en el presupuesto de cualquier proyecto, desde pequeñas reformas hasta grandes desarrollos.

En este contexto, los expertos insisten en la importancia de cuidar los equipos de trabajo existentes. Como apunta Goñi, contar con profesionales cualificados se ha convertido en un activo estratégico para las empresas. La fidelización, la formación y la atracción de talento serán claves para evitar que esta situación se agrave en los próximos años.

Quienes estén pensando en iniciar una obra deben tener en cuenta este nuevo escenario. La disponibilidad de trabajadores ya no es un factor secundario, sino un elemento determinante que condiciona plazos, costes y viabilidad del proyecto, en un mercado donde cada vez resulta más difícil encontrar manos que construyan al ritmo que exige la demanda.

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