Madrid, 17 abr (EFE).- La bodega Tempos Vega Sicilia estrenará una vinculación histórica con el mundo del deporte al convertirse en vino oficial de la próxima edición del Mutua Madrid Open, que se disputará desde el 20 de abril al 3 de mayo, e incluir en esta colaboración una experiencia sensorial en el club VIP del torneo, además de contar sus marcas -Macán y Oremus-, con presencia en un espacio propio en las pistas de la Caja Mágica.
Las grandes marcas buscan la sinergia del deporte y el lujo. Tras la entrada de Louis Vuitton en el Real Madrid, la apuesta de Vega Sicilia en el tenis reafirma la conexión entre firmas exclusivas y la forma de vivir en directo un evento deportivo, con presencia de deportistas top, en este caso con la opción de ver perfiles como los de Carlos Alcaraz o Jannik Sinner en Madrid antes de desembarcar en verano en Roland Garros o Wimbledon.
Pablo Álvarez Mezquiriz (Bilbao, 1954) es el consejero delegado de la compañía desde 1990. Propietario junto a sus hermanos de la compañía El Enebro, sociedad patrimonial de la familia Álvarez, afirma a Efe que “es un honor colaborar con una de las citas más importantes del tenis, una conexión física y emocional entre el tenis y el vino”.
Para ello, incluso han adaptado su imagen corporativa a los colores de la tierra batida, con un tono cálido, entre el naranja, el rojizo y el ocre, similar a la superficie del viñedo. Pablo Alvarez reconoce que el tenis “es un magnífico escaparate” para que sus vinos sean más conocidos coincidiendo con los días de competición.
Según pudo saber Efe, el 30 por ciento de los asistentes al torneo ya viene de fuera de España. Pero, ¿Qué está cambiando en el deporte de élite en su relación con los patrocinadores? ¿Por qué las marcas de alta gama y precios elevados buscan una relación en un segmento donde cada vez más el cliente de poder adquisitivo quiere experiencias únicas?.
Feliciano López, codirector del Mutua Madrid Open, reflexiona sobre el asunto y explica a Efe que “hoy los grandes eventos deportivos ya no son solo competición: son plataformas donde las marcas quieren estar porque les permiten conectar con el público en un entorno de prestigio, experiencia y negocio”.
“Las grandes marcas buscan asociarse a eventos que compartan sus valores y su posicionamiento, y eso es algo que los grandes torneos han sabido construir muy bien en los últimos años. El tenis tiene esa capacidad de unir deporte, empresa y experiencia, y por eso cada vez más marcas quieren formar parte de torneos que van mucho más allá del partido”, añade Feliciano López.
Impulsor de Tempos Vega Sicilia. Pablo Álvarez ha creado cuatro nuevas bodegas en sugestión -Alion, Pintus, Oremus y Bodegas Benjamín de Rothschild Vega Sicilia- y ha elegido el tenis como punto de inflexión y escaparate para expandir la imagen de su empresa. Pablo Álvarez es un “perfeccionista, que nunca está satisfecho”, subrayan en su entorno. Porque como suele decir además “lo mejor está por hacer, la mejor cosecha debe ser la próxima”.
El tenis y su entorno cosmopolita invitan a una marca de vino, que no estaba en el radar del deporte hasta la fecha, a acercarse a nuevos consumidores. A nivel comercial, la compañía se vende a 149 países y a un número aproximado de 4.500 clientes en todo el mundo, tanto particulares como profesionales.
Eso sí, la posibilidad de comprar directamente a la empresa queda supeditada, en primer lugar, a la admisión como cliente, previa solicitud por escrito; y en segundo lugar a la asignación de un cupo personalizado variable en función de las características de cada añada.
Pablo Álvarez, Gerard Tsobanian, CEO del Mutua Madrid Open; y Feliciano López, codirector del torneo junto a Garbiñe Muguruza, dieron luz esta semana a la unión del tenis y esta bodega de fuste en el Centro de Arte Contemporáneo López de la Serna, en la urbanización de La Florida (Madrid), brindando por el futuro delante de una exposición del pintor norteamericano Alex Katz. EFE

