Piden 15 años para un hombre con VIH por violar a una menor con autismo en Vilanova (Barcelona) que se suicidó

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La Fiscalía ha solicitado 15 años de prisión para un hombre con VIH y Hepatitis C acusado de agredir sexualmente a una menor de 13 años con trastorno del espectro autista en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) en el verano de 2024.

En el juicio celebrado este viernes en la Audiencia Provincial de Barcelona, el Ministerio Público y la acusación particular también han pedido que indemnice con 50.000 euros a la madre de la víctima por los daños morales causados, como autor de un delito continuado de agresión sexual con penetración a menor de 16 años con la agravante de situación de especial vulnerabilidad de la víctima.

Aseguran que el acusado se encontró con la niña, una menor especialmente vulnerable, la tarde-noche del 12 julio de 2024 en el parque de Baix-a-Mar, donde le ofreció beber alcohol y fumar marihuana.

Aprovechándose de que la menor se encontraba bajo los efectos de los tóxicos que él mismo le proporcionó, sostienen que la acompañó hasta la plaza de les Neus y allí, pese a conocer su minoría de edad, la besó y le realizó tocamientos y, posteriormente, se la llevó a un sitio apartado para violarla.

En el acto de juicio oral se ha reproducido la declaración de la menor en fase de instrucción, en la que explicó que salió a dar una vuelta y se acercó a un grupo de personas que estaban en una plaza tocando la guitarra, --instrumento que a ella le gustaba--, que el procesado se la llevó a otro sitio, le hizo tocamientos, la agredió sexualmente y le dijo que le había dejado "el semen dentro".

La madrugada posterior a estos hechos, la menor volvió a salir a la calle y, el procesado, presuntamente volvió a realizarle tocamientos, que presenció un testigo.

En el momento de cometer estos hechos, el acusado, que se encuentra en prisión provisional y tiene sentencias pendientes de cumplir por delitos contra el patrimonio, sabía que tenía VIH y Hepatitis C.

La menor, que tenía reconocido un grado de discapacidad del 33%, tuvo que ser internada en un centro asistencial por el deterioro anímico que sufrió tras la presunta agresión sexual y, pocos meses después, en marzo de 2025, puso fin a su vida de forma voluntaria.

LA MADRE LE DIJO LA EDAD

La madre de la menor, que ha declarado como testigo desde otra sala, ha explicado que el 12 de julio había quedado con la niña y al ver que no llegaba miró la ubicación de su teléfono móvil: "Veo que un señor la lleva agarrada de la mano, el señor iba delante y la llevaba a ella detrás", hacia la playa.

Alertada, le dijo al hombre que se trataba de una menor de 13 años y que fuese la última vez que se la llevaba, y el procesado, en actitud nerviosa, la condujo hacia la plaza en la que dijo que se la había encontrado, donde había un grupo de personas con una guitarra, que le dijeron: "Hemos alucinado cuando nos ha dicho la edad", 14 años.

La madrugada posterior se dio cuenta de que la adolescente no estaba en casa y, de camino a donde marcaba su ubicación, una familiar la llamó para comunicarle que los Mossos la habían localizado.

Los agentes le explicaron que se la habían encontrado en estado de shock, que la menor había pedido ayuda porque estaba siendo agredida y la madre ha explicado que, cuando se reencontró con su hija, ésta le comunicó que había sido el mismo señor de la tarde anterior y que por las manifestaciones que hizo supo que había sufrido una agresión sexual.

El testigo que llamó al 112 ha explicado que esa madrugada estaba con un compañero cuando se encontraron a la menor corriendo por la calle y que, "en el transcurso de unos 2, 3 minutos" apareció un señor buscando a la niña y diciendo que se le había escapado a la madre y lo había enviado a él a buscarla, pero que ante la extrañeza de la situación decidió llamar a Emergencias.

El otro testigo, que reconoció fotográficamente al acusado ante los Mossos, ha asegurado que era evidente que la menor tenía entre 13 y 14 años, que el procesado la llevaba obligada y que "la cogía por la cintura", por lo que su compañero decidió llamar a la policía.

EL ACUSADO LO NIEGA

El acusado ha explicado que estaba en un parque con un grupo de personas y que fue la menor quien se acercó, les pidió tabaco y se sentó con ellos a tocar la guitarra, a beber y a fumar, que entablaron conversación y que se fueron juntos: "Nos enrollamos los dos".

Posteriormente, ha recordado que apareció la madre de la niña cuando ambos se dirigían a la playa, que le dijo muy enfadada que era menor y que él flipó y se asustó porque le echaba "mínimo 18 años, no 20, pero 18 sí le echaba".

Esa madrugada, sostiene que fue la menor quien le escribió por Whatsapp diciendo que quería verlo de nuevo, que se lo había pasado muy bien, y que apareció en la plazoleta en la que él estaba, pero que cuando los testigos llamaron a la policía se asustó y se fue y ha negado que le hiciera tocamientos.

Sin embargo, la representante del Ministerio Fiscal ha insistido en que, en ese segundo encuentro, él ya sabía tanto la edad de la menor como su condición de vulnerabilidad porque así se lo había hecho saber la madre y que tenía la intención de "aprovecharse de ella".

Por su parte, la acusación particular ha querido poner la atención en la gravedad de que no usara preservativo y ha señalado que si bien no es un hecho relacionado directamente que la menor acabara con su vida de forma voluntaria, si fue "una consecuencia" de los actos del procesado.

Por su parte, la defensa ha asegurado que el procesado actuó creyendo que la víctima "era menor de edad" o cuanto menos mayor de 16 años, que las conversaciones que mantuvieron por Whatsapp acreditan una cierta madurez y que las relaciones sexuales fueron consentidas.

Por todo ello, ha solicitado la absolución por un error invencible que le eximiría de responsabilidad penal o, alternativamente, que se le condene a 2 o a 8 años de prisión.