El ataque alemán contra el Real Madrid tras las quejas sobre el árbitro: “Son los peores perdedores del fútbol mundial”

La expulsión de Eduardo Camavinga en el minuto 86 desató la furia de los blancos tras el pitido final

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Vinicius Jr. protestando al árbitro, Slavko Vincic. (REUTERS/Kai Pfaffenbach)
Vinicius Jr. protestando al árbitro, Slavko Vincic. (REUTERS/Kai Pfaffenbach)

Estaba siendo un auténtico partidazo. A cada ataque del Real Madrid respondía el Bayern Múnich. Y cada ataque de los alemanes tenía respuesta madridista. Tanto es así que los de Arbeloa lograron igualar la eliminatoria, pero un “despite” del árbitro en el minuto 86 terminó por desequilibrar la balanza.

El Bayern Múnich fue mejor, sí, pero la épica del Real Madrid en Champions es de largo conocida y, si tenemos en cuenta que el fútbol es poco justo, quién sabe qué podría haber pasado en esos minutos de descuento y tal vez en una hipotética prórroga.

El caso es que los blancos salieron muy enfadados del Allianz Arena y se lo hicieron saber a Slavko Vincic, colegiado del encuentro, quien nada más pitar el final se vio rodeado de las futbolistas merengues. Fue en ese camino hacia vestuarios cuando se pudo ver una segunda tarjeta roja, esta vez a Arda Güler. Veremos qué consecuencias tiene para la temporada que viene.

El árbitro se ha cargado la eliminatoria”, resumió Álvaro Arbeloa en rueda de prensa. Algo que comparten algunos excolegiados de LaLiga en los diferentes medios españoles. Y algo que ha tenido contestación por parte de la prensa germana, que apunta directamente a la actitud del Real Madrid.

Álvaro Arbeloa, entrenador del Real Madrid, expresa su frustración con el arbitraje tras la eliminación de su equipo. Califica la expulsión de uno de sus jugadores como "inexplicable" e "injusta", asegurando que la decisión sentenció la eliminatoria.

“Los peores perdedores del fútbol mundial”

Sven Flohr, jefe del departamento de deportes del diario Welt, no ha dudado en criticar duramente la avalancha de reacciones al partido en un artículo que comenzaba de la siguiente manera: “Ganar es fácil, perder es algo que pocos pueden soportar. Como el Real Madrid”.

A partir de ahí, el periodista construye una narrativa atacando el comportamiento del club, asegurando que “lleva años perdiendo dignidad y respeto”. Para él, la reacción blanca no es una novedad, sino más bien una costumbre: “La culpa, según ellos, no era de su propio rendimiento, sino del árbitro. Como suele ocurrir con el Real Madrid”.

Los jugadores del Real Madrid rodean al árbitro tras el pitido final. (REUTERS/Michaela Stache)
Los jugadores del Real Madrid rodean al árbitro tras el pitido final. (REUTERS/Michaela Stache)

La expulsión de Camavinga, en el centro

El detonante de la polémica, como hemos señalado anteriormente, fue la segunda amarilla a Eduardo Camavinga en la recta final del partido. El mediocampista francés cogió el balón tras una falta y lo dejó caer tres segundos después para impedir el saque rápido del Bayern.

“Según el reglamento, esto es un claro caso de retraso del juego y merece una tarjeta amarilla”, dice Flohr. “Podría considerarse una nimiedad que Vincic siguiera las reglas, pero sin duda no estuvo mal”, añade.

Bien es cierto que el colegiado muestra la segunda amarilla, pero también lo es que son los jugadores locales los que le tienen que avisar de que es la segunda. “Ha sido un despiste gordo, no sabía que era la segunda (amarilla)”, explicó Mateu La Hoz en el postpartido de Movistar +, algo que es lógico que “desquicie a los jugadores del Real Madrid”.

Incluso, dicha expulsión ha generado debate en Alemania. El medio Bild se preguntó abiertamente si Vincic lo habría expulsado de no haber caído en la cuenta de que ya tenía tarjeta: “¿Lo habría expulsado de todos modos? ¡Es dudoso!”.

Slavko Vincic expulsa a Camavinga por doble amarilla. (REUTERS/Michaela Stache)
Slavko Vincic expulsa a Camavinga por doble amarilla. (REUTERS/Michaela Stache)

El comportamiento, en el banquillo de los acusados

Pero Flohr no limita su crítica a lo estrictamente futbolístico. Para él, “el comportamiento antideportivo y las intimidaciones al árbitro forman parte desde hace tiempo del ADN del Real Madrid”.

Y lo ilustra con lo ocurrido tras el pitido final: Vinícius se plantó frente al árbitro y le apuntó con el dedo; Bellingham y Güler le acosaron e insultaron, y el turco vio la roja camino a los vestuarios.