El auto del juez Peinado reabre la crisis entre el Gobierno y el Poder Judicial

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Madrid, 14 abr (EFE).- El auto del juez Juan Carlos Peinado en el que propuso juzgar a Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, y las críticas que ha suscitado en el Consejo de Ministros ha abierto una nueva crisis institucional entre el Ejecutivo y el Poder Judicial.

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, criticó ayer el auto dictado por Peinado y afirmó que la instrucción que ha llevado a cabo durante dos años "ha avergonzado a muchos ciudadanos, ha avergonzado a muchos jueces y magistrados en nuestro país" y ha causado un daño "irreparable" a la justicia.

También se mostró convencido de que un tribunal superior, "un tribunal imparcial", revocará las decisiones que se están adoptando.

Las críticas llegaron primero desde las asociaciones judiciales, pero este martes ha sido el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) el que ha acordado por unanimidad recordar la necesidad de respetar las decisiones judiciales.

No es ni mucho menos la primera vez que el CGPJ levanta la voz para cuestionar una respuesta del Ejecutivo a decisiones judiciales, a veces por acuerdos de su Comisión Permanente y otras en palabras de la presidenta del CGPJ y del Supremo, Isabel Perelló.

Una de las más sonadas se produjo en septiembre del año pasado, con motivo de la apertura del año judicial, con parte de la judicatura en contra de la presencia del entonces fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en puertas de ser juzgado y tras una entrevista en la que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, advirtió de que "hay jueces haciendo política y políticos que tratan de hacer justicia".

La respuesta de Perelló fue contundente. En su discurso en presencia del rey y del ministro de Justicia, rechazó las "inoportunas" e "insistentes descalificaciones" a la justicia por parte de otros poderes públicos y advirtió: "Los jueces y magistrados no obedecemos órdenes ni instrucciones de nadie".

Este martes, tras la llamada de atención del CGPJ y las críticas de las asociaciones judiciales, tres ministros se han sentado en la rueda de prensa posterior a la reunión del Ejecutivo para insistir en el mismo mensaje.

El más claro ha sido Óscar Puente, quien ha pedido a los ciudadanos que se pregunten si hay causas judiciales "que pretenden violentar la acción política de los representantes elegidos democráticamente".

Elma Saiz, portavoz del Ejecutivo, ha insistido en la inocencia de Begoña Gómez y ha criticado el auto que tiene párrafos "que van más allá de lo jurídico".

Bolaños, por su parte, ha aludido a la comparación que Peinado introdujo en su auto entre Pedro Sánchez y Fernando VII y ha comentado: "Afortunadamente, hoy España es un Estado de derecho, no como en tiempos de Fernando VII, y por tanto tenemos un sistema de garantías que puede corregir aquellas resoluciones que son injustas o que no están fundadas en derecho".

Pero el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes ha ido más allá y ha recordado al CGPJ que lleva once meses investigando las quejas que él mismo ha presentado por las "irregularidades" del juez Juan Carlos Peinado en la instrucción del caso Begoña Gómez.

Unas denuncias que él no hizo públicas, sino el propio juez, pero que siguen sin ser respondidas. "Quizá el Consejo General del Poder Judicial debiera ser consciente de que once meses después estas irregularidades que se están investigando deberían ir resolviéndose", ha zanjado Bolaños. EFE