Elena Casado Pineda, anestesióloga: “Tienes que saber que hacer estas cinco cosas emporan tu artrosis“

Evitar el ejercicio o buscar soluciones rápidas son algunos de los errores más comunes

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Una persona sujetándose la rodilla por la artrosis.
La artrosis es una de las enfermedades articulares más frecuentes en la población adulta. (Freepik)

La artrosis es una de las enfermedades articulares más frecuentes en la población adulta, suponiendo un problema para su calidad de vida. Se trata de una patología que no solo provoca dolor, sino también limitación funcional progresiva. En este contexto, los especialistas insisten en la importancia de conocer y evitar hábitos que puedan agravarla sin ser consciente.

Según datos recogidos en el ‘Barómetro del dolor crónico asociado a la artrosis’, la prevalencia del dolor crónico asociado a esta enfermedad es mayor en mujeres, alcanzando el 35,6%, frente al 29,4% en hombres. El estudio también señala que el grupo de edad más afectado se sitúa entre los 55 y 75 años (53,5%), seguido por las personas de entre 76 y 85 años (44,3%) y, en menor medida, el grupo de 35 a 54 años (22,7%).

Desde el punto de vista clínico, la artrosis es una enfermedad articular que cursa con inflamación crónica de baja intensidad y que afecta a estructuras como el cartílago, el hueso subcondral y la cápsula sinovial. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta patología provoca “dolor, rigidez e hinchazón en las articulaciones y los tejidos periarticulares con un gran impacto en la capacidad de las personas para desplazarse o realizar actividades cotidianas”.

Artrosis
La prevalencia del dolor crónico asociado a la artrosis es mayor en mujeres. (Gettyimages)

Lo mejor contra la artrosis es el movimiento

La anestesióloga Elena Casado Pineda ha advertido en su cuenta de TikTok sobre algunos hábitos frecuentes que pueden empeorar la evolución de la artrosis. Entre ellos, destaca el miedo al movimiento y la tendencia a evitar el ejercicio. Según explica, algunos pacientes dejan de moverse porque “tienen tanto dolor que no pueden”, mientras que otros lo hacen porque “el médico les ha dicho que no te muevas, que igual empeora la lesión”.

Frente a esta creencia, la especialista defiende que el reposo absoluto no debe convertirse en una recomendación generalizada. “Salvo que sea una lesión que tu traumatólogo específicamente te dice que no te puedes mover”, señala, subrayando la importancia de adaptar la actividad física a cada caso concreto y evitar la inmovilización prolongada sin indicación médica. También recuerda que la artrosis es un proceso complejo que no puede reducirse a una simple degeneración del cartílago.

Asimismo, la especialista advierte sobre la búsqueda de soluciones rápidas para el dolor, a las que se refiere como “milagros rápidos”. En este sentido, explica que “la filtración de corticoides te quita el dolor por la anestesia del momento, pero no te va a mejorar la artrosis”. Frente a ello, defiende el papel de la medicina regenerativa dentro de un enfoque integral: “No es solo infiltrar una articulación, es ser capaz de ver más allá y ver al paciente como un todo”.

Eucalipto - artrosis - Perú - salud - 29 mayo
Evitar el ejercicio o buscar soluciones rápidas son algunos de los errores más comunes. (Freepik)

Cómo aliviar los dolores

Más allá del tratamiento médico, la Clínica Universidad de Navarra recuerda una serie de recomendaciones para convivir mejor con la artrosis. Entre ellas, evitar los ejercicios que provoquen dolor y optar por actividad moderada y regular como caminar en llano o montar en bicicleta durante 10 a 20 minutos al día.

También aconseja mantener un peso adecuado, especialmente en la artrosis de rodilla, así como no permanecer demasiado tiempo en la misma postura, evitar esfuerzos bruscos y utilizar ayudas como bastones en el lado sano para facilitar la marcha.

Además, se recomienda aplicar calor o frío según alivie al paciente, sin prolongarlo más de 20 o 30 minutos, y recurrir a duchas de agua caliente por la mañana para reducir la rigidez. El uso de calzado cómodo, sin tacón y que no obligue a agacharse, también resulta importante, al igual que adaptar utensilios domésticos en caso de afectación en las manos.