El sector cárnico adapta su oferta "halal" a expansión del consumo en España y el exterior

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Barcelona, 29 mar (EFE).- El sector cárnico se está adaptando al creciente mercado "halal" en España, donde hay dos millones de musulmanes que reclaman cada vez más innovación, sin descuidar su potencial de exportación a países de Europa, el norte de África, Oriente Medio y Asia.

La carne "halal" es aquella que proviene de animales que han sido criados y sacrificados siguiendo la ley islámica, lo que en la práctica significa -por ejemplo- que se les debe alimentar con una dieta vegetal y sacrificar mediante una incisión rápida, buscando su menor sufrimiento.

"Estamos hablando de un mercado de proximidad en Cataluña, con unos 700.000 posibles consumidores, y en España, donde son dos millones, además de los turistas que nos visitan", apuntaba hace unos días el coordinador del cuarto Congreso internacional Halal de la feria Alimentaria, Javier Albarracín.

El perfil del cliente ha cambiado en los últimos años, ya que es más diverso, tiene más poder adquisitivo y busca sofisticación, según Albarracín, que pone de ejemplo los cientos de productos halal expuestos en Alimentaria no solo del sector cárnico, sino también de las bebidas, los lácteos, la pasta o la pizza, incluidos ingredientes, colorantes y hasta alimentos de quinta gama.

El presidente de la Asociación Empresarial Cárnica (Anafric), José Friguls, ve un "futuro excelente" en el mercado "halal", donde las empresas están "triunfando porque en España se hace con toda la pureza el producto, que es de la máxima garantía".

"Hay que agradecer la colaboración de las certificadoras 'halal' con la industria cárnica gracias a la comprensión de ambas partes", añade Friguls.

A su juicio, cuando en España el consumo de carne está descendiendo en beneficio de otras opciones vegetarianas o veganas, el mercado "halal" puede revitalizar las ventas nacionales, al tiempo que se abren oportunidades en países como Francia, Italia, Arabia Saudí, Emiratos e Indonesia, con una importante población musulmana.

El grupo Viñals Soler trabaja en ese segmento desde 2010, a medida que sus clientes carniceros se jubilaban y dejaban el negocio en manos de musulmanes; actualmente ya representa un 40 % de su demanda, con casi 40 millones de euros en facturación, afirma su director ejecutivo, Pol Viñals.

Desde entonces se han ido abriendo a distintos operadores, como supermercados, restaurantes y colectividades, que necesitan dar respuesta a las necesidades de una población creciente.

"El consumidor debe confiar en canales de distribución moderna donde el producto siga con los altos estándares de la cultura musulmana. Los jóvenes no van a la carnicería, pero sí al súper a comprar productos de cuarta o quinta gama", apunta Viñals.

La directora de Ventas internacionales de Sierra Mágina (empresa participada por Adam Foods), Yazmin Vázquez, explica que llevan desde 1985 en el sector "halal" para atender a los musulmanes que llegaban a España.

Comenzaron vendiendo una mortadela que cumplía con los requisitos y se convirtieron en una marca reconocida en el mercado marroquí entre la comunidad migrante, lo que les ha permitido seguir expandiéndose.

Siempre acompañados por el Instituto Halal de Córdoba, en 2019 Sierra Mágina abrió una planta certificada que tiene incluso una sala de rezo para que los clientes musulmanes que los visitan "se sientan en casa".

"Esas segundas y terceras generaciones que hay en España y Europa quieren productos con innovación, tienen un poder adquisitivo más elevado y buscan nuevos sabores y productos", sostiene la responsable de la división del grupo que más crece y que ha dado el salto al "exigente" mercado de Oriente Medio.

El director en España de la empresa francesa Isla Délice, Gustavo Alonso, detalla que solo tienen productos "halal", con una cuota del 50 % en Francia, donde la certificadora de la Mezquita de Lyon comparte instalaciones y horarios con la plantilla.

En España han desarrollado desde congelados a charcutería, pastas y leche fermentada, y han pasado de distribuir a las pequeñas tiendas en furgonetas a colaborar con grupos de distribución como Carrefour y Primaprix.

La cecina de León con IGP no escapa a la tendencia por el producto "gourmet" con certificación "halal" y muestra de ello es la creciente demanda que están notando en los últimos años en Cecinas Nieto, según cuenta su responsable de Exportación, Conchi Nieto.

Venden en el sur de España y exportan a Francia, Holanda, Reino Unido, Marruecos y Oriente Medio.

Una de las empresas más reconocidas en la cuarta y quinta gama, Cascajares, ha acudido también a Alimentaria y allí han exhibido su gama "halal", entre la que se encuentra un rulo de cordero desmigado, carrillera de vacuno o costillas de ternera.

Desde la compañía indican además que muchos de estos alimentos tienen una importante demanda en el extranjero. EFE

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