Valencia, 28 mar (EFE).- El entrenador Luís Castro ha logrado enderezar el rumbo del Levante desde su llegada en Navidad, con 16 puntos en 13 encuentros y una correcta media de 1,23 por partido que le ha colocado a tres puntos de la permanencia, pero necesita elevar todavía más el ritmo de puntuación para garantizarse la salvación.
A falta de nueve jornadas para el final de curso, el Levante ocupa con 26 puntos la penúltima plaza de la clasificación a tres puntos del Elche, que con 29 marca la salvación. El Levante, eso sí, tiene perdida la diferencia de goles con el equipo ilicitano.
En los trece partidos que Luís Castro lleva al frente del Levante el entrenador luso presenta un balance de cuatro victorias, cuatro empates y cinco derrotas, lo que arroja un total de 16 puntos y una media de 1,23 puntos por encuentro disputado.
Esta media de puntos sería suficiente para salvarse si Luís Castro hubiera empezado la temporada, ya que al final de curso alcanzaría casi los 47 puntos en 38 jornadas.
Sin embargo, si el Levante mantiene este ritmo sumaría únicamente once puntos más en los nueve encuentros que le quedan hasta el final. Estos once puntos sumados a los 26 que lleva actualmente serían insuficientes para certificar la permanencia en Primera División ya que se quedaría en solo 37 puntos.
En las nueve jornadas que tiene el Levante hasta el final de curso se enfrentará a la Real Sociedad, Espanyol, Villarreal, Celta de Vigo y Real Betis fuera de casa y en el Ciutat de València recibirá al Getafe, Sevilla, Osasuna y Real Mallorca.
El Levante vive ahora su mejor momento de la temporada, ya que es la primera vez que encadena cuatro partidos seguidos sin perder. En este periodo el Levante primero ganó al Deportivo Alavés (2-0), empató ante el Girona (1-1) y Rayo Vallecano (1-1) y venció al Real Oviedo (4-2). EFE
pzm/cta/jpd
Últimas Noticias
Manifestantes piden que Mazón "no quede impune" por la dana: "Estamos aquí para que no se le aplique el aforamiento"
Las principales asociaciones de afectados por la dana se han manifestado en Valencia para reclamar avances judiciales, exigir responsabilidades al exmandatario autonómico y cuestionar el papel de los tribunales tras el archivo inicial del caso por la catástrofe


