
Fuentes socialistas indicaron que la dirección de su partido tomó en consideración tanto las recientes declaraciones públicas del alcalde Toni González, en las que descalificó a quienes lo acusan, como las denuncias en su contra, para tomar la decisión de su expulsión. De acuerdo con Europa Press, el PSOE resolvió este viernes la expulsión del alcalde de Almussafes, Valencia, tras la apertura de un expediente motivado por denuncias de acoso sexual y laboral presentadas por dos empleadas municipales.
Según añadió este medio, la Secretaría de Organización del PSOE validó la medida, insistiendo en que los comentarios realizados en las últimas semanas por González se consideraron lesivos hacia las denunciantes y contrarios a los valores y principios fundamentales del partido, basados en la defensa de la igualdad. Europa Press explicó que González fue acusado de “revictimizar” con sus declaraciones a quienes presentaron las denuncias, lo que se sumó al procedimiento interno que ya estaba en curso.
El proceso de apertura de expediente ya se había iniciado anteriormente tras la recepción formal de dos denuncias internas, donde las empleadas municipales vincularon su situación laboral y sexual a comportamientos atribuibles al alcalde. La valoración interna incluyó no solo la naturaleza de las acusaciones sino también la actitud pública asumida por González, que, según el PSOE, no se correspondía con la línea ética que la organización exige a sus representantes.
Tal como consignó Europa Press, la secretaria general del Partido Socialista del País Valenciano (PSPV), Diana Morant, expresó que González “se está retratando a sí mismo” mediante sus declaraciones públicas y defendió la actuación del partido al enfatizar que se estaba gestionando el asunto “con rigor, con tranquilidad y con sensatez”. Morant sostuvo que el PSOE actúa a partir de una evaluación exhaustiva sobre las denuncias de acoso recibidas contra el alcalde y subrayó la importancia que otorga su formación política a estos procedimientos.
El alcalde de Almussafes reaccionó públicamente a la decisión y a las acusaciones, asegurando estar ante una “campaña de acoso y desprestigio” sustentada en hechos que calificó de “falsedades”. Luego de que se hiciera pública su expulsión por parte del partido, González manifestó su determinación de “defender la verdad” y prometió “luchar en todos los frentes posibles” por preservar su honor y su imagen.
Europa Press aportó que la controversia se intensificó cuando las declaraciones del primer edil fueron interpretadas, según el partido, como un intento de desacreditar a las personas que impulsaron las denuncias, lo cual habría agravado su situación dentro de la organización socialista. La Secretaría de Organización del PSOE tomó estos hechos como agravantes, valorando que González, con sus respuestas públicas, contravenía los principios rectores del partido, en particular el compromiso con la igualdad y la protección de las víctimas.
A la luz de los hechos, el partido reiteró su postura en favor de la investigación rigurosa de las denuncias internas, y señaló que la expulsión del alcalde busca reflejar una política de tolerancia cero frente a conductas reprochadas por acoso y a actitudes que pongan en cuestión a las personas denunciantes o revictimicen a las presuntas víctimas. Europa Press recogió que esta decisión fue avalada por la instancia competente y sostenida como necesaria para preservar los valores que el PSOE manifiesta mantener en su discurso y praxis política.


