
El teléfono móvil del entrenador de fútbol detenido ha sido requisado para su análisis por especialistas en Informática Forense, medida que busca esclarecer la magnitud de los hechos y determinar si existen nuevos testimonios o víctimas. Según detalló el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el hombre de 55 años está bajo investigación por presuntos abusos sexuales cometidos sobre varios menores, tras una investigación a cargo del Grupo de Menores (Grume) de la Comisaría Provincial de Málaga.
De acuerdo con lo publicado por el medio, la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de la plaza número 4 de Málaga ordenó este miércoles el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, del acusado. La privación de libertad se estableció después de la comparecencia del entrenador ante el juez de guardia, donde ejerció su derecho a no declarar. Uno de los tres menores implicados sí ha declarado ante la autoridad judicial, mientras que las declaraciones de los otros dos están previstas para etapas posteriores del proceso de instrucción.
El TSJA puntualizó que la calificación provisional de los delitos se irá determinando a medida que avance la instrucción y que, tras la medida cautelar, el caso quedó remitido a la Sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia del Tribunal de Instancia de Málaga, organismo competente en este tipo de investigaciones.
Según reportó el medio, la investigación comenzó después de que los padres de uno de los menores descubrieran que el entrenador mantenía conversaciones telefónicas con su hijo usando mensajes en un tono "muy afectivo", con expresiones que excedían la relación deportiva entre ambos. Tras dialogar con el menor, los progenitores conocieron detalles sobre hechos de abuso sexual presuntamente cometidos por el acusado, lo que motivó la denuncia ante las autoridades.
A partir de la exploración inicial al primer menor, el Grume identificó a otros dos compañeros del mismo equipo de fútbol que también habrían sido víctimas. Uno de estos adolescentes manifestó haber sufrido agresión sexual y exposición a imágenes pornográficas, mientras que el tercero denunció provocación sexual, según la información difundida por el TSJA. La policía no descarta que pudieran surgir nuevas víctimas conforme avancen las investigaciones.
En el marco de estas denuncias, los agentes documentaron que el entrenador recurría a la entrega de obsequios y regalos como parte de un patrón para lograr una mayor proximidad y confianza con los menores. Tanto el móvil del entrenador como los teléfonos de los tres menores se encuentran bajo análisis, luego de que las familias de los chicos entregaron voluntariamente los dispositivos para investigaciones técnicas adicionales, según informaron fuentes oficiales a través del medio.
La instrucción en curso buscará esclarecer los hechos vínculados con posible agresión y provocación sexual, así como el grado de participación del acusado y el impacto sobre los menores involucrados. La Sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia del Tribunal de Instancia de Málaga retoma la pesquisa con el objetivo de abordar cualquier otro hecho relevante que pueda surgir, conforme avance el volcado y la revisión de los dispositivos electrónicos, consignó el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
Por el momento, el acusado permanece en prisión provisional sin fianza, mientras que la judicialización del caso se centra en la recopilación de pruebas, la toma de declaraciones de los afectados y la búsqueda de posibles víctimas adicionales vinculadas a su entorno deportivo.


