El PSOE no aprecia irregularidades de Borja Cabezón y descarta por ahora su cese

Tras acusaciones de maniobras financieras que involucran asesoría de Nummaria, y con respaldo oficial y apoyo de Felipe González, la dirección socialista enfatiza que nadie ha incumplido la ley ni existe motivo suficiente para tomar medidas

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El exmandatario Felipe González expresó su respaldo a Borja Cabezón, asegurando su amistad personal con él y rechazando el abandono en medio de la controversia pública. Según lo publicado por El Confidencial, Cabezón ha sido señalado por establecer presuntas estructuras societarias con el objetivo de reducir su carga impositiva, hecho que ha generado debate en la cúpula del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), donde ocupa el puesto de adjunto a la Secretaría de Organización.

El medio El Confidencial detalló que Borja Cabezón, miembro de la Ejecutiva Federal y colaborador directo de la número tres del PSOE, Rebeca Torró, recurrió a servicios de asesoramiento del despacho Nummaria, un despacho vinculado con diversas investigaciones por fraude fiscal. De acuerdo con fuentes de la dirección federal del partido, citadas también por El Confidencial, Cabezón no ha incurrido en ilegalidades y la contratación de asesoramiento fiscal forma parte de una práctica usual en personas y empresas con cierto volumen de ingresos. El propio Cabezón hizo público un comunicado donde aclaró que nunca estableció redes empresariales opacas y que permanece al día con sus obligaciones tributarias. Añadió que, a pesar de que la Audiencia Nacional emitió una sentencia en el conocido como ‘caso Nummaria’, no todos los clientes del despacho resultaron condenados, y su empresa no recibió notificaciones judiciales al respecto.

Según la información recabada por El Confidencial, los hechos atribuidos a Cabezón, que estarían relacionados con la creación de supuestas sociedades fantasma y el uso de testaferros, habrían ocurrido hace entre 16 y 18 años y se circunscriben a su actividad profesional previa a su entrada en la función pública. En el entorno del PSOE, según esta misma fuente, se considera que la antigüedad de los hechos, sumada al hecho de que corresponden al ámbito privado, eximen de responsabilidad política a su cargo actual y no justifican medidas disciplinarias. Integrantes de la cúpula socialista insisten en que, con la información disponible hasta ahora, no han detectado indicios suficientes para tomar otro tipo de decisiones.

El caso ha adquirido mayor relevancia porque las acusaciones llegan en un momento en que la dirección del PSOE recuerda que, en el año 2015, el actual presidente del Gobierno y entonces secretario general, Pedro Sánchez, había afirmado de forma tajante que no toleraría que miembros de la Ejecutiva utilizasen sociedades instrumentales para evitar el pago de impuestos. "Si yo tengo en la Ejecutiva Federal de mi partido a un representante político que cree una sociedad interpuesta para pagar la mitad de los impuestos que le toca pagar, al día siguiente estaría fuera de mi Ejecutiva. Ese es el compromiso que asumo con mis votantes y con los españoles", declaró Sánchez en ese momento, según recogió El Confidencial.

Frente a esa declaración, la dirección del PSOE subrayó ante El Confidencial que la situación de Cabezón corresponde a una época anterior tanto al liderazgo de Sánchez en el partido como a las manifestaciones mencionadas. Representantes socialistas sintetizaron este argumento describiendo los hechos como un episodio “en otra vida”. Así, recalcaron que no existen pruebas de que Cabezón haya realizado actividades ilícitas valiéndose de empresas pantalla y, mientras no aparezcan nuevos datos, no consideran adecuado impulsar su destitución.

El respaldo institucional a Cabezón se reflejó también en palabras de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Según recogió El Confidencial, Montero manifestó en la sala de prensa de La Moncloa que el dirigente socialista no figura como investigado por la justicia y limitó su vínculo con Nummaria al asesoramiento fiscal y financiero, remarcando la regularidad de esa actividad empresarial.

El propio Cabezón defendió en su comunicado que los servicios contratados con Nummaria respondían a la búsqueda de orientación profesional y no supusieron la evasión de responsabilidades legales. Además, matizó que su relación con el despacho terminó años antes de que la justicia abriera procedimientos penales relacionados con el mismo, y remarcó que nunca fue advertido formalmente por ninguna instancia judicial.

La protección que expresa el PSOE a su dirigente también recibió eco en declaraciones públicas de Felipe González, quien, durante un acto en el Congreso para conmemorar la Constitución, reiteró su vínculo personal con Cabezón. González aclaró que su relación con él no se vincula a Pedro Sánchez ni a su círculo más cercano, sino que se remonta a la juventud de ambos.

El caso ha revitalizado el debate sobre la legitimidad del uso de asesoramiento fiscal por figuras públicas e introdujo consideraciones sobre el tiempo transcurrido y el contexto de la actividad empresarial cuestionada. La dirección socialista, según El Confidencial, apoya la tesis de que la consulta de asesores fiscales se enmarca dentro de la legalidad vigente y sostiene que no existen pruebas de que se haya traspasado la línea de la legalidad en este proceso.

Hasta el momento, y según la información publicada por El Confidencial, la dirección federal no considera necesario promover cambios en el equipo socialista y establece que la respuesta seguirá determinada por el desarrollo de hechos concretos y no por hipótesis o imputaciones periodísticas no acreditadas judicialmente. El caso sigue generando observaciones dentro y fuera del partido, mientras se mantiene el respaldo institucional a Borja Cabezón.