“No conocí mayor victoria que contigo en una derrota”: el apoyo de la afición del Rayo Vallecano ante las lágrimas de sus jugadores

Los jugadores del club vallecano se acercaron a la grada donde estaba la afición tras perder la final de la Conference League

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Los jugadores junto a la afición tras perder la final de la Conference League (REUTERS/Maryam Majd)
Los jugadores junto a la afición tras perder la final de la Conference League (REUTERS/Maryam Majd)

El Rayo cae en la final de la Conference League. En la orilla y con honores. La afición les levanta. Más de 12.000 vallecanos acudieron a Leipzig para ver a su equipo cumplir un sueño, pero fue el Crystal Palace quien lo materializó. Un resultado que desmoralizó a los jugadores del club madrileño, que no pudieron contener las lágrimas tras el pitido final. Su grada respondió rápidamente con una pancarta: “No conocí mayor victoria que contigo en una derrota”. Los vallecanos braman cuando tienen que hacerlo, se lanzan a las armas si es necesario y tienden la mano en las malas para recoger a su equipo y seguir adelante.

El Crystal Palace logró una victoria histórica al conquistar por primera vez la Conference League y escribir su nombre en la historia del fútbol europeo. El Rayo Vallecano fue el primero en generar peligro y dispuso de dos oportunidades claras en la primera mitad, pero no logró concretarlas. Tras el descanso, el equipo inglés redobló esfuerzos y encontró el gol a través de Mateta. Motivado por la ventaja, el Crystal Palace buscó ampliar la diferencia, aunque el Rayo resistió. El marcador se mantuvo sin cambios y el club inglés celebró el título, consagrándose campeón de la Conference League, ante un Rayo que caía en la orilla.

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El pitido final supuso un jarro de agua fría para el Rayo. Sus sueños se esfumaban con ese sonido. Los suyos y los de todo un barrio que siguió el transcurso del duelo desde la grada y 12.000 aficionados en el estadio. Los jugadores no pudieron contener las lágrimas al ser conscientes de la oportunidad que se les acababa de escapar de las manos. No importaba. Ahí estaba su afición para dar soporte. Solo necesitaron una frase para transmitir al equipo su apoyo: “No conocí mayor victoria que contigo en una derrota“. Vallecas estaba presente en Leipzig y lo demostraron con esa pancarta.

La afición del Rayo Vallecano (REUTERS/Lisi Niesner)
La afición del Rayo Vallecano (REUTERS/Lisi Niesner)

Las lágrimas de los jugadores del Rayo

Tras el partido, las cámaras se dirigieron a los jugadores. Óscar Valentín fue el primero en tomar la palabra: “El equipo, como siempre, lo ha dado todo. Hoy creo que no hemos estado cómodos en ningún momento. Han sido un equipo muy físico y rocoso para nosotros. Es una pena no haberlo conseguido”. Para terminar añadió: “Sin palabras para esta afición. Es una gozada que hayamos podido dar un poco de alegría al barrio. Nos hubiese encantado darles la copa. Tenemos que celebrar con ellos porque esto es algo histórico. Hay que quedarse con lo positivo”.

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El siguiente al que reclamaron los micrófonos fue Isi Palazón. “Triste, la verdad. Por toda esta gente, que no le hemos podido brindar el título. Hubiese sido increíble”, fue todo lo que acertó a decir antes de romper a llorar. Llegó el turno de Trejo. “Duele una barbaridad porque al final hemos hecho todo. El sacrifico que hizo la gente. Ojalá que estén orgullosos como estoy yo. Vi a mis compañeros dar todo. Las emociones son difíciles de llevar en un partido así. Que enseñemos a mucha gente que con trabajo y amor se puede llegar hasta aquí“, comenzaba. ”Agradecer a la afición. Nos duele más por ellos. Se dejaron toda la plata en este viaje. Una pena no poder llevarnos la Copa. Ojalá tengamos pronto una alegría. Ellos se lo merecían. Hacen de todo por mí. Me voy con el cariño de la gente que es lo más grande”, añadía el jugador con lágrimas en los ojos.

La hinchada del Rayo Vallecano vive con una emoción desbordante la previa del partido más importante.

La afición permaneció en la grada. Los jugadores fueron allí, bajo su cobijo y amparo. Se sintieron en casa, a pesar de estar a miles de kilómetros de Vallecas. Una noche aciaga para el Rayo. Un sueño roto. Una ilusión que se esfumó. Cayeron con honor, pero volverán con valor.

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