
La jueza de guardia en el Tribunal de Instancia de San Bartolomé de Tirajana emitió una orden de ingreso en prisión preventiva, sin posibilidad de fianza, para la mujer acusada del fallecimiento de su hijo recién nacido en Gran Canaria. De acuerdo con la información proporcionada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), la acusación que enfrenta la detenida es por un presunto delito de asesinato con alevosía, vinculado con la muerte del bebé el pasado domingo.
Según detalló el TSJC, la intervención de las autoridades se produjo tras el hallazgo de un cuerpo en el interior de un baño en un hospital del sur de la isla, el 4 de enero por la mañana. Un vigilante de seguridad del centro hospitalario notificó a los servicios de emergencia y a la Policía Nacional después de encontrar un bulto sospechoso, que resultó ser el cuerpo ensangrentado de un recién nacido envuelto en papel higiénico.
El medio que difundió esta información, a partir de los datos institucionales, reportó que agentes de la Policía Nacional acudieron al hospital donde identificaron rápidamente a una mujer en el mismo recinto. Sobre ella recayó la custodia policial de forma inmediata, mientras el proceso preliminar de investigación se desarrollaba en las instalaciones sanitarias.
La mujer fue detenida y permaneció bajo supervisión en el hospital, hasta que se completaron los trámites judiciales necesarios. Después de la primera comparecencia, la autoridad judicial determinó su traslado a un centro penitenciario manteniendo la incomunicación, medida cautelar que impide cualquier contacto exterior, y denegando el acceso a libertad bajo fianza.
El TSJC especificó que la decisión de la jueza contempla la gravedad de los hechos, subrayando el carácter alevoso del supuesto asesinato, lo que implica que la acción se llevó a cabo sobre una víctima en situación de indefensión. Esta circunstancia incide en la calificación penal y en la severidad de las medidas adoptadas.
La investigación policial que se inició en el hospital continúa dirigida a esclarecer el desarrollo de los acontecimientos anteriores y posteriores al fallecimiento del recién nacido. Fuentes del tribunal informaron que se recopilan pruebas y testimonios para determinar las eventuales responsabilidades y manejar todas las diligencias procesales exigidas en este tipo de investigaciones.
Según publicó el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, este caso ha quedado bajo secreto de sumario, lo que significa que el acceso a la información sobre los avances es restringido para proteger tanto la investigación como los derechos de las partes implicadas. No se dieron a conocer detalles personales sobre la identidad de la mujer, ni sobre los elementos exactos que llevaron a la acusación formal de asesinato.
El procedimiento judicial sigue activo y la acusada permanece privada de libertad mientras se desarrollan las fases avanzadas de la instrucción. El TSJC destacó que todas las actuaciones cumplen con la normativa vigente y los protocolos establecidos en casos de muertes violentas, más aún tratándose de víctimas menores de edad.
Diversos medios y comunicados institucionales han confirmado que la labor de la Policía Nacional y los servicios del hospital resultaron fundamentales para la identificación rápida de la supuesta responsable y para activar el proceso judicial que ahora sigue adelante bajo la competencia de la Audiencia Provincial de Las Palmas.
El caso permanece en el foco de atención de las autoridades del archipiélago canario y, por el momento, no se han divulgado nuevos detalles sobre la situación procesal de la acusada más allá de la prisión preventiva, incomunicada y sin derecho a fianza.

