
Durante la sesión de control al Govern celebrada en el Parlament, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, manifestó que tiene la convicción de que la amnistía para los líderes del proceso independentista catalán, con atención particular al expresidente Carles Puigdemont, será efectiva en 2026. Según informó el medio que publicó la sesión, Illa insistió en que ha defendido esta exoneración legal desde el inicio de su mandato al frente del ejecutivo catalán, considerándola una prioridad tanto para Cataluña como para el conjunto de la sociedad española.
El medio consignó que estas declaraciones tuvieron lugar en respuesta a la intervención de Mònica Sales, representante de Junts, quien cuestionó el liderazgo y la capacidad ejecutiva de Illa. La dirigente reprochó al jefe del ejecutivo catalán la ausencia de hechos concretos y la falta de ambición, alegando que las promesas no se han traducido en resultados tangibles. Según Sales, Illa "prometió estabilidad y, descontando su propaganda, lo único que ofrece es parálisis. En definitiva, ningún resultado. Ha renunciado a gobernar y espera siempre las órdenes del PSOE", a lo que agregó la persistencia de problemas en ámbitos como la vivienda, Rodalies y la concreción en torno a una financiación singular para Cataluña.
En su intervención, Salvador Illa sostuvo que la aplicación de la Ley de Amnistía responde a una demanda social relevante y reiteró su convencimiento sobre su relevancia tanto para el presente como para el futuro político y social en la región. “Quiero que en el 2026 se haga efectiva la amnistía. Estoy seguro de que va a pasar esto. Lo he pedido desde el primer día que soy presidente de Cataluña”, afirmó el mandatario en la Cámara, mientras argumentaba que, una vez concretada, la medida representaría un “paso adelante muy importante” para el conjunto de la ciudadanía. Según reportó el medio, Illa hizo un llamamiento a los diputados para compartir este objetivo más allá de ideologías partidistas, subrayando el carácter plural de la sociedad catalana y defendiendo el derecho de todas las sensibilidades a estar representadas.
El presidente de la Generalitat también respondió a las críticas planteadas por la bancada de Junts en materia política y presupuestaria. En ese contexto, Illa defendió las actuaciones de su ejecutivo en lo que va de año y proyectó que en 2026 se lograrán avances más significativos. Además, cuestionó la actuación de Junts en el Congreso, señalando que su voto contrario a la regulación del alquiler de temporada y a la aprobación del techo de déficit para el Gobierno central limitaron, en sus palabras, la obtención de más recursos para Cataluña. “Algunas votaciones suyas han impedido que Cataluña tenga más recursos”, remarcó Illa, según detalló el medio.
Sobre la cuestión presupuestaria, Josep Maria Jové, representante de Esquerra Republicana (ERC) en el Parlament, responsabilizó a Illa de la falta de presupuestos para 2026. Jové argumentó que esa carencia deriva del incumplimiento de pactos como el de la financiación singular y de supeditar el futuro político catalán al del Gobierno central. Expresó que “en esas latitudes, a los suyos, las cosas no les van demasiado bien». Ante esa crítica, Illa negó una situación de parálisis y reafirmó su compromiso con el cumplimiento de los acuerdos alcanzados tanto con ERC como con los Comuns, haciendo mención expresa a las negociaciones sobre la financiación singular.
Sobre ese asunto, el presidente de la Generalitat informó que continúan las conversaciones en busca de un acuerdo que considera de los más relevantes en el ámbito de la financiación autonómica. “Estamos trabajando en uno de los acuerdos más relevantes en materia de financiación. Y sudaremos la camiseta. Estamos trabajando incansablemente y creo que las cosas nos irán bien, pero hay que seguir trabajando”, recalcó Illa, según consignó el medio.
El debate evidenció el desacuerdo existente entre los grupos parlamentarios sobre la gestión del ejecutivo catalán y la hoja de ruta en torno a la amnistía, la financiación y las prioridades legislativas. Las posiciones expresadas reflejan tanto el apoyo como las reservas de los principales partidos sobre el proceso parlamentario y la agenda de gobierno para los próximos años.

