Este lunes se cumple el 46 aniversario del Trasvase del Tajo-Segura con retos pendientes

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Murcia, 30 mar (EFE).- El levante español celebra este lunes el 46 aniversario del Trasvase Tajo-Segura, diseñado en los años 60 para solucionar el déficit hídrico del sureste, pero que actualmente se enfrenta a retos como el cambio climático o la escasez en la cabecera.

Además permanece latente el conflicto entre regiones porque Castilla-La Mancha reclama más agua para su propio desarrollo de un acueducto gracias al cual el sector agrícola de Murcia, Alicante y Almería aportan más de 3.000 millones de euros al PIB nacional.

Así lo recuerdan tanto el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, como el presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), Lucas Jiménez, con motivo de tal aniversario, con más de cien mil puestos de trabajo que dependen de ese envío de agua para la agricultura que aporta el 71 por ciento de las exportaciones de hortalizas y 25 por ciento de frutas.

Los 242 kilómetros del trasvase siguen siendo claves para el sureste español, pero su futuro dependerá de factores climáticos y políticos, estando sus reglas de explotación en proceso de revisión como ha recordado la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen.

Desde el Sindicato Central de Regantes se considera que no es necesario modificarlas porque las actuales reglas de explotación del acueducto están funcionando bien.

Mientras tanto, las normas actuales permiten trasvases de hasta 60 hectómetros cúbicos mensuales al encontrarse los embalses de cabecera en nivel 1 debido a las recientes lluvias.

"España debe estar orgullosa de contar con una infraestructura como el Trasvase Tajo-Segura que, a lo largo de 46 años ha demostrado en todo momento su utilidad, su contribución al crecimiento y el progreso de todos, a la creación de empleo y garantizar el desarrollo de todo el país" se felicita López Miras, en declaraciones a EFE.

"El Trasvase nació desde el entendimiento y el acuerdo, de la decisión de priorizar el interés común; pensando como españoles, sin divisiones, escuchando a los técnicos, a los agricultores, a quienes se esfuerzan cada día en que en las mesas de todos no falten los alimentos que precisamos", añade el jefe del Ejecutivo murciano.

Según López Miras "España necesita hoy que sigamos invirtiendo en infraestructuras hidráulicas, que son garantía de seguridad y una defensa imprescindible ante cualquier posible desastre natural, y que además nos permitirán administrar un recurso nacional imprescindible para la vida como es el agua".

Por su parte, el PSOE de esta comunidad defiende garantizar que haya "agua para siempre" a través de una estrategia que prevé complementar el agua del trasvase con desalación, interconectando desaladoras, modernizando regadíos y reduciendo el coste del agua desalada.

Sin embargo, desde el Sindicato Central de Regantes señalan como problema básico del agua desalada su baja mineralización, lo que obliga a la confluencia de otra agua o a corregirla artificialmente. “Pero aún mayor es el problema de su coste desorbitado: o bien la comunidad de regantes dispone de otros recursos en mayor proporción, con lo cual la mezcla salga a un coste asequible, o bien debe estar subvencionado por el Estado”, apunta Jiménez.

Sigue siendo un tema que enfrenta a regiones, pero que requiere de soluciones de consenso, como advierte desde Murcia su presidente, el popular López Miras. EFE