España-Palestina: de la tolerancia del franquismo a la histórica Conferencia de Madrid

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Madrid, 28 may (EFE).- Las relaciones entre España y Palestina han evolucionado desde la tolerancia y el ánimo de acercamiento de la última etapa del franquismo, que acabó en 1975, hasta el apoyo decidido del Gobierno actual de Pedro Sánchez, pasando por el protagonismo español de la Conferencia de Madrid, en 1991.

El reconocimiento de Palestina como Estado, que este martes aprobó el Gobierno español, es el último paso en unas relaciones que durante el franquismo se traducían en la existencia de una oficina en Madrid de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Tras el veto de Israel en 1949 a la participación de España en la ONU, se rompieron las relaciones entre ambos Estados y se produjo el acercamiento del dictador Francisco Franco al mundo árabe en su búsqueda por salir del aislamiento internacional.

Tras la muerte de Franco en 1975 y la transición hacia la democracia, el Gobierno de Adolfo Suárez reconoció en 1977 el carácter diplomático de la oficina en Madrid de la OLP como representante del pueblo palestino.

La llegada de los socialistas al poder en 1982 hizo que España normalizara sus relaciones con la OLP y en 1986 se formalizó el estatuto de la oficina diplomática, que adquirió los derechos de cualquier embajada, excepto la inviolabilidad diplomática, por carecer de territorio reconocido.

Tras el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas con Israel en 1986, España aseguró que mantendría su tradicional política de amistad y solidaridad con el mundo árabe y de reconocer a la OLP como representante del pueblo palestino.

La acción diplomática con el mundo árabe e Israel llevó a la elección de España para albergar la Conferencia de Paz sobre Oriente Próximo, celebrada en octubre de 1991. Desde entonces España presta apoyo a los Territorios palestinos a través de fondos de cooperación.

La primera visita oficial de un dirigente palestino la realizó Yaser Arafat en 1979 a Madrid, y volvió en 1989 y en 1993, cuando fue recibido con rango de jefe de Estado y trató de recaudar fondos para poner en marcha la primera autonomía palestina.

El líder palestino visitó España en otras ocasiones, entre ellas para recibir el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, compartido con el entonces primer ministro de Israel, Isaac Rabin.

En octubre de 2005 su sucesor, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, también visitó España.

España fue uno de los 107 Estados que en 2012 votó favorablemente al ingreso de Palestina como Estado miembro de pleno derecho de la Unesco, y en noviembre apoyó en la ONU el reconocimiento de la ANP como Estado observador no miembro.

Un mes después, y tras ese logro diplomático, el presidente Mahmud Abás realizó una visita a España dentro de su gira por varios países europeos.

Tras el reconocimiento de Suecia a Palestina como Estado en octubre de 2014, la ANP solicitó a varios países europeos, entre ellos España, que secundaran esta decisión.

En este contexto, en noviembre de 2014, el Congreso español, a propuesta de los socialistas, aprobó con el apoyo de todos los grupos una proposición no de ley que instó al Gobierno a reconocer a Palestina como un Estado. La iniciativa, no vinculante, no se materializó.

El reconocimiento de Palestina como Estado fue una promesa del socialista Pedro Sánchez desde antes de llegar al Gobierno y forma parte del acuerdo que firmó con su socio en el ejecutivo, el grupo de izquierda Sumar.

Desde la guerra entre el grupo islamista Hamás e Israel que estalló el 7 de octubre de 2023 con los ataques del grupo palestino en Israel y la posterior ofensiva israelí que ha dejado ya 36.000 muertos en Gaza, el Gobierno español propuso la convocatoria de una conferencia internacional de paz para intentar encontrar una solución que pasa por la coexistencia de dos Estados: Israel y Palestina.

Así lo expuso Sánchez en Ramala el pasado 23 de noviembre ante Mahmud Abás, en su viaje como presidente de turno del Consejo de la Unión Europea.

En este marco, al día siguiente Sánchez avisó de que si la Unión Europea no se ponía de acuerdo, España "tomará sus propias decisiones" y anunció que España doblaría la ayuda en cooperación a Palestina, hasta los 40 millones de euros.

El pasado mes de abril emprendió una gira por Europa para recabar apoyos para que se reconozca a Palestina como Estado. EFE

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