Madrid, 21 mar (EFE).- La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (RABASF) reúne por primera vez en la historia casi la totalidad de las planchas de grabados de Francisco de Goya con 'Goya, el despertar de la conciencia', una exposición única que muestra al público la producción más personal del artista aragonés.
En conjunto la exposición cuenta con 213 planchas de 'Desastres', 'Caprichos', 'Tauromaquia' y 'Disparates', sus series más famosas. Todas ellas restauradas para la ocasión.
Para completar la totalidad de la producción solo faltarían 15 planchas -13 de copias de obras de Velázquez y dos sueltas- que también atesora la institución pero que no se muestran por falta de espacio.
Se trata de la mayor exposición de planchas de grabados de Goya de la historia y permanecerá abierta hasta el próximo 23 de junio en Madrid. Ni siquiera el propio Goya (1746-1828) vio en vida toda sus series reunidas, han señalado este jueves desde la institución.
Además de grabados, la muestra incluye 26 pinturas: siete son de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y el resto ha venido de colecciones particulares, que rara vez prestan las obras.
Goya encontró en el grabado un espacio para mostrar su visión más personal del mundo, que no tenía cabida en los encargos. "Estoy cansado de hacer encargos en los que el capricho y la imaginación no tiene cabida", le dijo a un amigo según ha recordado el comisario de la muestra, Víctor Nieto, miembro de la Real Academia de Bellas Artes.
"No es una exposición más de Goya, es distinta y lo es por su contenido y por lo que significa", ha explicado Nieto.
El pintor aragonés recogió en estos trabajos la mirada crítica que comenzó a formarse tras entrar en contacto con la Ilustración. Goya, "angustiado por el mundo que le rodea", encuentra en el grabado un medio expresivo único que le permite difundir sus ideas sin estar condicionado al encargo.
En las salas de la muestra, los visitantes pueden ver, entre otros, 'El sueño de la razón produce monstruos', en el que Goya se autorretrata adormecido mientras una serie de animales nocturnos le acechan; numerosos grabados con asnos, que representan la ignorancia; o las crudas imágenes de la guerra.
La exposición destaca por la crudeza de las imágenes que reúne. Es una prueba latente de la crisis personal que el pintor atravesó hasta casi el final de sus días.
"En la pintura de Goya aparece por primera vez el reflejo del sentimiento. Es la modernidad", ha dicho. La muestra permite ver las diferencias que existen entre sus obras iniciales -cuadros- y las de su madurez.
Gran parte de las planchas que ahora se pueden ver han sufrido un proceso de restauración con una nueva técnica, que permiten que ahora vean la luz en su forma original.
A diferencia de otros artistas, Goya elaboraba sus propias planchas, un detalle que puede parecer menor, pero que hace extremadamente valiosas estas piezas. "En ellas hay gestos irrepetibles del arte de Goya", ha explicado Nieto.
Calcografía Nacional, institución a la que Goya legó estas piezas, fue creada dentro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando para difundir este género. Hasta ahora contaba con una única sala con una exposición permanente en la que se podía ver una pequeña muestra de las planchas del maestro de Fuendetodos (Zaragoza).
Con motivo de esta exposición, el espacio se ha ampliado y gran parte de estas salas se abrirán de manera permanente. Las planchas expuestas irán rotando a la vista del público. EFE
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