Cádiz, 21 ene (EFE).- La Guardia Civil ha detenido a un hombre que en tres días se arrancó dos veces la pulsera telemática que tenía impuesta para controlar que cumpliera la orden de alejamiento de una mujer a la que maltrató, y que llegó a arrastrar con su coche a los guardias civiles que iban a arrestarlo.
El detenido es un vecino de Chiclana de la Frontera (Cádiz) de 41 años, ha informado este domingo el instituto armado.
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Llevaba la pulsera telemática de control desde el pasado 2 de enero, tras ser detenido por los delitos de malos tratos, amenazas y vejaciones contra una mujer.
Nueve día más tarde, se la arrancó para quebrantar las medidas de protección de la víctima y plantarse en las inmediaciones de su domicilio "en estado de agitación", señala la Guardia Civil.
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La mujer fue alertada por el Centro de Control de Medidas Telemáticas de Alejamiento (COMETA) y fue acompañada por el equipo especializado en violencia de género de la Guardia Civil en Chiclana hasta su llegada al domicilio.
Los agentes se encontraron a un hombre con una "grave agresividad", que llegó a arrastrar a los dos guardias civiles varios metros con su coche particular y después a colisionar su vehículo con el de ellos.
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El detenido fue puesto a disposición judicial. Se le impuso un nuevo dispositivo telemático, que se arrancó tres días más tarde.
Fue nuevamente detenido, después de otro episodio de agresividad que causó heridas leves a los guardias que acudieron a arrestarle.
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"La rápida intervención de los agentes, la buena actuación de la víctima y la colaboración ciudadana han permitido la detención inmediata e ingreso en prisión del supuesto autor", explica la Guardia Civil. EFE
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