Solomillo de cerdo con salsa de cerezas, una receta elegante ideal para sorprender

La carne de cerdo combina de maravilla con las salsas de frutas, pues aportan un punto de dulzor y acidez que contrasta de maravilla con el sabor del solomillo

Solomillo de cerdo con salsa de cerezas (Pexels)
Solomillo de cerdo con salsa de cerezas (Pexels)
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El solomillo es una carne tan económica como atractiva, perfecta si se combina con una salsa que potencie al máximo su sabor. Buen ejemplo de ello es esta receta de solomillo de cerdo ibérico con salsa de cerezas, una elaboración sencilla y festiva, ideal para una celebración familiar o para impresionar a tus invitados en cenas de Navidad y ocasiones especiales.

Si estamos en temporada, podemos elegir las cerezas más sabrosas del mercado; si, en cambio, nos encontramos en cualquier otro momento del año, podemos utilizar sin problema cerezas congeladas, disponibles en el supermercado. Esta fruta se combina con el vino tinto, la miel y el vinagre de Módena para formar una salsa intensa, de color granate y con un sabor dulce y ácido que combina de maravilla con el solomillo.

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Receta de solomillo de cerdo con salsa de cerezas

El plato se prepara con solomillo de cerdo cortado en medallones, que se doran a fuego fuerte para sellar la superficie. Después, la salsa se cocina en la misma sartén con cerezas, vino tinto y caldo, aprovechando los jugos de la carne.

Tiempo de preparación

  • Tiempo total: 45 minutos.
    • Preparación: 15 minutos.
    • Cocción: 20 minutos.
    • Reposo: 10 minutos.

Ingredientes

  • 800 g de solomillo de cerdo
  • 300 g de cerezas frescas deshuesadas o congeladas
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • 150 ml de vino tinto
  • 200 ml de caldo de carne o de pollo
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharada de vinagre balsámico
  • 1 cucharadita de maicena
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 20 g de mantequilla
  • Sal
  • Pimienta negra
  • 1 ramita de tomillo fresco

Cómo hacer solomillo de cerdo con salsa de cerezas, paso a paso

  1. Retira las telillas y el exceso de grasa del solomillo. Córtalo en medallones de unos 3 cm de grosor.
  2. Salpimienta la carne por ambos lados. Deja que repose durante 10 minutos a temperatura ambiente.
  3. Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia. Dora los medallones a fuego fuerte durante 2 o 3 minutos por cada lado.
  4. Retira la carne de la sartén y resérvala en un plato. No la cocines por completo en este primer paso.
  5. Baja el fuego y añade la mantequilla. Incorpora la cebolla picada y los ajos laminados.
  6. Cocina durante 5 minutos, hasta que la cebolla quede tierna y ligeramente dorada.
  7. Añade las cerezas y el tomillo. Cocina durante 3 minutos para que la fruta empiece a soltar su jugo.
  8. Vierte el vino tinto y deja que hierva durante 3 o 4 minutos. Raspa el fondo de la sartén para recuperar los jugos caramelizados de la carne.
  9. Añade el caldo, la miel y el vinagre balsámico. Mezcla y deja reducir la salsa durante 5 minutos.
  10. Disuelve la maicena en 2 cucharadas de agua fría. Incorpórala a la sartén y remueve hasta que la salsa espese ligeramente.
  11. Devuelve los medallones a la sartén. Cocínalos durante 3 o 4 minutos más, según su grosor y el punto deseado.
  12. Apaga el fuego y deja reposar la carne durante 5 minutos dentro de la salsa. Sirve caliente.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Esta receta rinde 4 porciones.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?

  • Calorías: aproximadamente 420 kcal.
  • Proteínas: 39 g.
  • Grasas: 19 g.
  • Hidratos de carbono: 21 g.
  • Azúcares: 15 g.
  • Fibra: 3 g.

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.

¿Cuánto tiempo se puede conservar?

Guarda el solomillo y la salsa en un recipiente hermético dentro de la nevera durante un máximo de 3 días.

Para recalentar, utiliza una sartén a fuego suave. Añade 1 o 2 cucharadas de caldo o agua para evitar que la salsa se reseque.

También puedes congelar la carne con la salsa durante 2 meses. Descongela el plato en la nevera durante 24 horas y caliéntalo después a fuego bajo.

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