Jordi Cruz, chef Michelin: “Un buen pimientos del piquillo es la base de un buen pimiento de cristal”

El cocinero comparte su técnica para conseguir unos pimientos tiernos y llenos de sabor

La clave de los pimientos de cristal
Jordi Cruz con un bote de pimientos. (Montaje Infobae)
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Los pimientos son una de las especialidades del norte de España. De hecho, en zonas como Navarra o País Vasco son considerados joyas gastronómicas, siendo incluso el producto insignia en algunos municipios. Asados, rellenos, confitados o acompañados de un buen aceite de oliva, estos vegetales ofrecen una versatilidad que los convierte en protagonistas de numerosos platos de la cocina tradicional.

Aunque pueden parecer un ingrediente sencillo, prepararlos bien tiene sus secretos. Conseguir que queden tiernos, jugosos y con ese punto que los hace tan especiales depende tanto de la calidad del producto como de la técnica empleada durante la cocción.

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El chef Jordi Cruz ha compartido su forma de preparar los pimientos de cristal. “Un buen pimiento del piquillo. Esta es la base de un buen pimiento de cristal. ¿Por qué? Es lo que nos va a dar sabor, la calidad y todo”, afirma en su cuenta de TikTok.

Cómo hacer pimientos de cristal

El primer paso es escurrir los pimientos del piquillo sobre un colador y reservar el jugo de la conserva, ya que Jordi Cruz lo utiliza más adelante para potenciar el sabor de la elaboración. Una vez escurridos, se pasan a un cazo con abundante aceite suave, procurando que queden bien cubiertos.

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El chef explica que deben cocinarse a baja temperatura, entre 70 y 80 grados, durante unos 15 o 20 minutos. El objetivo es que pierdan parte de su humedad sin llegar a freírse. Para conseguirlo, es importante mantener el aceite a una temperatura constante y evitar que se caliente en exceso.

Cuando estén listos, se retiran del cazo y se dejan escurrir bien para eliminar el exceso de aceite. A continuación, se colocan en una fuente amplia, distribuidos en una sola capa y sin amontonarlos. Se añade una pizca de sal y se riegan con el jugo de los pimientos que se había reservado al principio.

@jordicruzof Si hay algo que en el norte saben apreciar, son unos buenos pimientos. Y teniendo a @ibaillanos en casa, no podía faltar una de esas recetas sencillas que, cuando se hacen bien, son una auténtica barbaridad. La clave está en respetar el producto, cocinarlo con calma y concentrar todo su sabor. Ingredientes: - Pimientos del piquillo de buena calidad - El jugo de conservación de los pimientos - Aceite suave - Sal Elaboración: 1. Escurre los pimientos. Vacía el bote sobre un colador y reserva todo el líquido. No lo tires, porque lo utilizaremos más adelante. 2. Deshidrata suavemente. Coloca los pimientos en abundante aceite suave y cocínalos entre 70 y 80 °C durante unos 20 minutos. No buscamos freírlos, sino retirar parte de su humedad poco a poco. 3. Escurre de nuevo. Retira los pimientos del aceite y déjalos escurrir bien. 4. Prepara la bandeja. Colócalos en una fuente amplia procurando que queden lo más extendidos posible. 5. Añade sal y el jugo reservado. Pon una pequeña cantidad de sal y reparte por encima el líquido de conservación que habías guardado. 6. Hornea. Cocina a 140 °C durante unos 40 minutos hasta que los pimientos adquieran esa textura melosa, brillante y concentrada tan característica. Unos pimientos confitados intensos, dulces y llenos de sabor. Perfectos para acompañar una buena chuleta, un pescado a la brasa o simplemente un buen trozo de pan. De esas recetas que tienen pocos ingredientes, poca técnica y muchísimo resultado. #cocina #tips #gastronomia #pimientos ♬ sonido original - Jordi Cruz

Por último, se introducen en el horno, precalentado a 140 grados, durante unos 40 minutos. Tras este tiempo, los pimientos estarán listos para servir, con un color rojo intenso y un sabor concentrado. Una preparación sencilla que permite disfrutar de este producto como guarnición o como parte de otros platos.

Un alimento lleno de propiedades nutricionales

Además de su versatilidad en la cocina, los pimientos destacan por su aporte de vitaminas, minerales y antioxidantes. Son especialmente ricos en vitamina C, un nutriente que contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y favorece la formación de colágeno, necesario para mantener la piel, los vasos sanguíneos y otros tejidos en buen estado.

También contienen carotenoides, compuestos responsables de buena parte de su coloración y con actividad antioxidante. Su composición varía según la variedad y el grado de maduración, pero los pimientos rojos suelen aportar más vitamina C que los verdes. A esto se suma su contenido en fibra, que contribuye al funcionamiento normal del sistema digestivo.

Por todo ello, los pimientos son un ingrediente interesante para incorporar a una alimentación variada y equilibrada. Su sabor y sus posibilidades en la cocina permiten disfrutarlos en numerosas preparaciones, desde ensaladas y guarniciones hasta platos más elaborados. Con la técnica de Jordi Cruz, además, se puede sacar partido a los pimientos del piquillo en conserva y transformarlos en un bocado lleno de sabor sin necesidad de recurrir a elaboraciones complicadas.

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