La Seguridad Social explica que si estás de baja y donas órganos o tejidos en vida te pagan el 100% de la incapacidad temporal

La baja cubre todo el proceso, desde los estudios y trámites previos hasta la recuperación posterior al transplante

la Seguridad Social reconoce que quienes donan un órgano o un tejido en vida deben recibir una prestación económica equivalente al 100% de la base regulador (iStock)
la Seguridad Social reconoce que quienes donan un órgano o un tejido en vida deben recibir una prestación económica equivalente al 100% de la base regulador (iStock)
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Desde marzo de 2025, la Seguridad Social reconoce que quienes donan un órgano o un tejido en vida deben recibir una prestación económica equivalente al 100% de la base reguladora durante el tiempo que dure su baja laboral. La medida, incluida en una ley aprobada a finales de 2024, crea una situación especial de incapacidad temporal pensada específicamente para proteger a estas personas mientras reciben asistencia sanitaria y no pueden trabajar.

La norma que da origen a esta prestación es la Ley 6/2024, de 20 de diciembre, publicada en el Boletín Oficial del Estado del día siguiente. En su preámbulo, el texto establece la necesidad de configurar un supuesto especial de incapacidad temporal por contingencias comunes para quienes ceden de forma altruista un órgano o un tejido con el fin de salvar la vida o mejorar la salud de otra persona.

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Según explica la propia norma, el propósito es otorgar a estos donantes la cobertura más amplia posible, reconociendo así el gesto solidario que supone someterse a una intervención quirúrgica sin que exista un beneficio médico directo para quien dona.

Cuánto tiempo cubre la situación especial de incapacidad temporal

Además, la protección no se limita al día de la operación. Por un lado, comprende los días previos a la intervención, necesarios para la preparación médica de la cirugía y, por otro, el tiempo transcurrido desde el ingreso hospitalario hasta que la persona recibe el alta por curación. De este modo, la baja cubre todo el proceso, desde los estudios y trámites previos hasta la recuperación posterior al transplante.

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El hermano de José Luis, Óscar González, explica cómo recordaron su deseo de ser donante y cómo este acto de generosidad, aunque no borra el duelo, le da un nuevo significado a su partida.

Esta amplitud de plazos responde a que la donación de órganos o tejidos en vida suele requerir pruebas médicas, análisis y una preparación específica antes de la cirugía y también de un periodo de recuperación que varía según el tipo de donación realizada.

En qué consiste la prestación económica

En estos casos, a diferencia de la incapacidad temporal común, donde el porcentaje de la base reguladora varía según los días de baja transcurridos, en este caso el pago equivale al 100% de la base reguladora desde el primer día, sin reducciones durante ninguna fase del proceso.

Asimismo, no se exige un periodo mínimo de cotización previo para acceder a esta prestación, un requisito que sí existe en otras situaciones de incapacidad temporal. Esta condición facilita que cualquier trabajador que decida donar un órgano o un tejido pueda acogerse a la cobertura, con independencia de su antigüedad laboral o del tiempo que lleve cotizando.

El subsidio se abona desde el mismo día en que comienza la baja, sin el plazo de espera habitual en otras contingencias. El pago corre a cargo de la entidad que gestione la cobertura de incapacidad temporal por contingencias comunes de cada trabajador, ya sea el Instituto Nacional de la Seguridad Social, el Instituto Social de la Marina o la mutua colaboradora con la Seguridad Social correspondiente.

Un reconocimiento al carácter altruista de la donación

La Seguridad Social enmarca esta medida dentro del esfuerzo por reforzar las garantías de quienes participan en procesos de donación en vida, una práctica que en España se asocia principalmente a trasplantes de riñón y, en menor medida, de hígado.

Al tratarse de intervenciones voluntarias que no responden a una enfermedad propia del donante, el organismo ha considerado necesario equipararlas a una categoría especial dentro del sistema de protección social, con una cobertura económica completa que evite que el aspecto económico suponga un obstáculo para quienes desean donar.

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