Cinco plantas de hojas grandes de interior que aportan calidez y son fáciles de cuidar

Especies como la monstera, la pilistra o la flor de ave del paraíso se adaptan bien a distintos estilos y ambientes

Ilustración de sala de estar con sofá modular verde, butaca rosa, mesa de centro, librero, cuadros, tres plantas grandes y ventana.
Un salón decorado con plantas. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Las plantas de hoja grande son una opción ideal para dar volumen al salón, además de que aportan luminosidad y ayudan a decorar los espacios. Sus formas amplias, sus tonos verdes y su porte permiten ocupar espacios vacíos, suavizar líneas rectas y aportar un aspecto más natural a la decoración. Especies como la monstera, la pilistra o la flor de ave del paraíso se adaptan bien a los distintos estilos y tamaños del ambiente, desde un rincón junto a una ventana hasta un sector amplio con luz indirecta.

Eso sí, antes de decantarte por una u otra, tienes que tener en cuenta las características de la planta y de tu hogar. La iluminación, la temperatura y el tiempo disponible para su mantenimiento son puntos a tener en cuenta a la hora de elegir. Aunque muchas especies toleran bien el interior, no todas responden igual a la falta de luz, al riego frecuente o a los cambios bruscos de temperatura.

PUBLICIDAD

Flor de ave del paraíso

Dos flores ave del paraíso de colores naranja y azul oscuro en un jarrón de cerámica sobre una mesa de madera, con un sillón y una estantería de fondo.
flores Ave del Paraíso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La flor de ave del paraíso (Strelitzia reginae) destaca por sus hojas grandes, rígidas y alargadas, de color verde grisáceo, que nacen sobre pecíolos largos. En ejemplares adultos puede superar 1,5 metros de alto. Su rasgo más reconocible es la flor naranja y azul, cuya forma recuerda a la cabeza de un ave; no obstante, para florecer en interiores necesita mucha luz y varios años de desarrollo.

Requiere una ubicación cálida, con luz abundante e indirecta, aunque tolera unas horas de sol suave. El sustrato debe drenar bien y mantenerse ligeramente húmedo durante primavera y verano, antes de volver a regar, hay que dejar que el sustrato se seque. Ten en cuenta que en otoño e invierno hay que espaciar el riego. Esta especie prefiere la humedad ambiental, abono líquido durante su etapa de crecimiento y macetas amplias, aunque puede florecer mejor si las raíces ocupan buena parte del recipiente.

PUBLICIDAD

Filodendro

Planta de filodendro arbóreo de grandes hojas verdes en maceta negra sobre suelo de madera, junto a una ventana con marcos blancos, recibiendo luz solar intensa.
Filodendro arbóreo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El filodendro agrupa numerosas especies tropicales de la familia de las aráceas. Hay variedades trepadoras, colgantes y de porte erguido, con hojas que pueden ser acorazonadas, lobuladas o de gran tamaño. Su follaje suele ser verde brillante, aunque algunas especies presentan tonos rojizos, cobrizos o casi negros. Las plantas jóvenes pueden tener hojas de una forma distinta a las adultas, sobre todo en los ejemplares trepadores.

Es una planta perfecta para interiores luminosos, siempre que la luz sea filtrada y no reciba sol directo intenso. Prefiere temperaturas cálidas y un sustrato aireado que conserve algo de humedad sin encharcarse. Hay que regar cuando la superficie del sustrato comience a secarse y retirar el exceso de agua del plato para evitar la pudrición de las raíces.

Aspidistra eliator o pilistra

Una planta verde con hojas alargadas en una maceta de cerámica rosada sobre un piso de madera oscura junto a una pared blanca.
Aspidistra. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Aspidistra elatior, conocida como pilistra u orejas de burro, es una de las plantas de interior más resistentes. Forma matas compactas de hojas largas, lanceoladas, coriáceas y de color verde oscuro, que pueden medir hasta 60 centímetros. Su crecimiento es lento, pero mantiene un aspecto uniforme durante años, incluso en rincones donde otras plantas no prosperan.

Tolera poca luz, corrientes de aire moderadas y ambientes relativamente secos, por lo que es ideal para salones con iluminación limitada. Tiene que mantenerse alejada del sol directo, ya que puede quemar sus hojas. El riego debe ser moderado: durante la época de crecimiento necesita un sustrato apenas húmedo, mientras que en invierno conviene esperar más entre riegos.

Oreja de elefante

Planta con hojas grandes y verdes en maceta blanca sobre mesa de madera, con cortina translúcida y pared clara al fondo.
Una planta oreja de elefante de hojas grandes y verdes s. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El nombre oreja de elefante suele referirse a especies del género Alocasia, plantas tropicales reconocibles por sus hojas grandes, acorazonadas o en forma de flecha, con nervaduras marcadas. Según la variedad, el follaje puede ser verde, púrpura o presentar contrastes plateados. Algunas alcanzan más de un metro de altura, aunque también existen cultivares compactos para interiores. Su apariencia aporta volumen y un efecto tropical, pero exige unas condiciones más estables que las de la pilistra o el filodendro.

Las señales que tu planta te manda y casi todo el mundo lee al revés. Bordes marrones, hojas amarillas o crecimiento detenido: cómo interpretar bien lo que necesita antes de empeorar el problema

Necesita luz intensa e indirecta, temperaturas superiores a 16 °C y humedad ambiental media o alta. El sustrato debe ser ligero, rico y drenante. Se riega cuando los primeros centímetros estén secos, sin dejar agua acumulada en el plato. Durante otoño e invierno puede ralentizar o detener su crecimiento, por lo que hay que reducir el riego y suspender el abonado. No tolera bien las corrientes frías ni el sol directo fuerte. Es aconsejable mantenerla lejos de niños y mascotas y usar guantes al manipularla.

Monstera

Monstera deliciosa en maceta de terracota sobre un soporte de madera frente a una ventana grande, junto a un sofá gris.
Una planta Monstera . (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para terminar, una de las clásicas: la monstera, especialmente la Monstera deliciosa. Es una planta trepadora tropical de hojas grandes, verdes y brillantes. Cuando madura, desarrolla las características perforaciones y hendiduras. Los ejemplares jóvenes suelen tener hojas enteras, que se vuelven más recortadas conforme la planta crece.

Crece mejor cerca de una ventana con luz abundante pero tamizada, lejos del sol directo de las horas centrales. Requiere un sustrato suelto y con buen drenaje. Se tiene que regar cuando el sustrato esté seco, utilizar un spray para echar agua a las hojas de vez en cuando también ayuda a mantener las hojas con viveza. A medida que va creciendo, es de gran ayuda un tutor, ya que también tiene raíces aéreas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD