La Policía comienza a desalojar la playa del Trampolín, el asentamiento improvisado donde miles de migrantes viven desde la entrada masiva a Ceuta

El operativo, que cuenta con más de 30 furgones, tres vehículos blindados y drones, se desarrolla por fases ante la falta de plazas de acogida y después de que Sanidad detectara E. coli y enterococos en las aguas de la playa

La Policía Nacional ha puesto en marcha a primeras horas de la mañana de este domingo un dispositivo para comenzar a levantar el asentamiento de la playa del Trampolín, donde viven más de 3.000 migrantes. (EFE / Reduán)
Guardar

La Policía Nacional ha comenzado este domingo a desalojar la playa del Trampolín de Ceuta. Miles de migrantes llevan semanas viviendo en este asentamiento improvisado y los últimos análisis han detectado contaminación microbiológica en sus aguas, con presencia de E. coli y enterococos. Es por ello que la evacuación no se ha podido posponer más y los agentes han puesto el dispositivo en marcha alrededor de las 7:30 horas. En total, participan más de 30 furgones de la Policía Nacional, dos vehículos blindados BMR y un VAMTAC, además de drones policiales y varias embarcaciones de la Guardia Civil que vigilan la zona desde el mar.

El tamaño del dispositivo responde a las dimensiones que ha alcanzado el asentamiento. En la playa permanecen todavía más de 3.000 personas y las estimaciones policiales sitúan la cifra por encima de los 3.500. El desalojo, por tanto, no podrá completarse en una sola jornada. La falta de plazas disponibles en los recursos de acogida obliga a que la intervención se desarrolle de manera escalonada y que los traslados se ajusten a la capacidad que vaya quedando libre.

PUBLICIDAD

Los primeros migrantes que están abandonando el asentamiento están siendo trasladados en autobuses hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de El Tarajal. Allí se procede a su identificación y se determina su posterior derivación a los recursos disponibles. También se contempla la posibilidad de que algunos opten por regresar voluntariamente a Marruecos. Los agentes están utilizando intérpretes para explicar a los ocupantes cómo se desarrollará el procedimiento y organizar los diferentes grupos. Por el momento, la intervención transcurre sin incidentes graves.

El primer objetivo de la Policía es despejar el tramo de playa situado junto a la planta desalinizadora. A partir de ahí, el dispositivo continuará avanzando por el resto del asentamiento a medida que existan plazas suficientes para trasladar a las personas que todavía permanecen en la zona.

PUBLICIDAD

Un asentamiento que volvió a crecer tras el primer desalojo

El desalojo llega después de varias semanas de presión sobre las autoridades de Ceuta para poner fin al asentamiento. El Trampolín se convirtió en uno de los principales puntos de concentración de migrantes tras las entradas masivas registradas a finales de julio, cuando la ciudad recibió a un elevado número de personas en un corto periodo de tiempo y sus recursos de acogida quedaron tensionados.

La Policía Nacional pone en marcha un dispositivo para levantar el asentamiento de la playa del Trampolín, en Ceuta. (EFE / Reduán)
La Policía Nacional pone en marcha un dispositivo para levantar el asentamiento de la playa del Trampolín, en Ceuta. (EFE / Reduán)

No es, además, la primera vez que la Policía interviene en esta playa. El pasado 20 de agosto, alrededor de 1.700 personas fueron desalojadas del Trampolín y trasladadas a distintos recursos temporales de acogida. Sin embargo, el asentamiento volvió a crecer durante las semanas posteriores y terminó reuniendo de nuevo a miles de personas.

La situación se repitió en otros puntos del litoral ceutí. Esta misma semana, la Policía completó el desalojo de la playa de Benítez, donde permanecían varios cientos de migrantes. En este caso, tras sacar a los ocupantes se reforzó la vigilancia para evitar que el espacio volviera a ser ocupado. Ahora, el dispositivo se centra en el Trampolín, donde el número de personas y la extensión del asentamiento hacen que la operación sea considerablemente más compleja.

La principal dificultad vuelve a estar en la capacidad de acogida. Las autoridades necesitan disponer de plazas para trasladar a las personas que abandonan la playa y evitar que el desalojo se limite a desplazar el asentamiento a otro punto de la ciudad. Por este motivo, la Policía irá avanzando por sectores mientras se habilitan nuevos espacios y se libera capacidad en los recursos ya existentes.

La alerta sanitaria

A esta situación se ha sumado en los últimos días la preocupación por el estado del agua. La Consejería de Sanidad de Ceuta realizó análisis los días 23, 25 y 28 de septiembre y detectó concentraciones elevadas de enterococos intestinales y Escherichia coli en las aguas de la playa. Los resultados fueron trasladados a los ministerios de Sanidad y Migraciones ante el posible riesgo sanitario asociado a las condiciones del enclave. Las muestras se tomaron mientras miles de personas continuaban viviendo en la zona, en un asentamiento que se ha ido extendiendo durante las últimas semanas y en el que se han acumulado residuos y estructuras improvisadas.

La alerta sanitaria ha añadido presión a una situación que las autoridades ya trataban de resolver por la dimensión que había alcanzado el campamento. El objetivo ahora es recuperar progresivamente la playa y evitar que vuelva a convertirse en un punto de concentración de migrantes.

La Policía Nacional pone en marcha un dispositivo para levantar el asentamiento de la playa del Trampolín, en Ceuta. (EFE / Reduán)
La Policía Nacional pone en marcha un dispositivo para levantar el asentamiento de la playa del Trampolín, en Ceuta. (EFE / Reduán)

El Gobierno también maneja una fecha para completar el desalojo. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha señalado el 15 de octubre como objetivo para que el Trampolín quede despejado. El plazo coincide prácticamente con la visita de los Reyes Felipe VI y Letizia a Ceuta, prevista para el próximo 13 de octubre.

La proximidad de esa fecha obliga a acelerar una operación que, sin embargo, está condicionada por la falta de plazas de acogida. La Policía tendrá que continuar durante los próximos días con el traslado de los ocupantes hasta que pueda completar el desalojo de todos los sectores de la playa.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD