La cosecha de aceituna de mesa en Andalucía caerá un 28% este año por la ola de calor de septiembre: no superará las 459.000 toneladas

La asociación ASAJA ha revisado a la baja sus estimaciones tras un episodio de calor extremo con máximas de hasta 44 grados, que deshidrató los olivares y arruinó parte del fruto a principios de mes

La cosecha sevillana de aceituna de mesa no superará las 459.000 toneladas, un 28% menos de lo estimado a comienzos de septiembre. (Junta de Andalucía/Europa Press)
La cosecha sevillana de aceituna de mesa no superará las 459.000 toneladas, un 28% menos de lo estimado a comienzos de septiembre. (Junta de Andalucía/Europa Press)
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Este año, la campaña de verdeo arranca con un recorte drástico en las previsiones de producción. Y es que la cosecha sevillana de aceituna de mesa no superará las 459.000 toneladas, un 28% menos de lo estimado a comienzos de septiembre. Esta es la conclusión a la que se llegó este martes en la Jornada de Aceituna de Mesa de Sevilla, celebrada por la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) en la provincia andaluza.

El responsable de la sectorial de aceituna de mesa de ASAJA-Sevilla, José Pedro Guzmán, repasó la evolución de una campaña que, en un primer momento, había arrancado con buenas expectativas tras cuatro años consecutivos de sequía. Las lluvias del año hidrológico, sumadas a un buen estado vegetativo de los olivares, un cuajado adecuado del fruto y temperaturas suaves en agosto, situaban a principios de septiembre la aceituna en condiciones óptimas de calibre y desarrollo.

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Con este escenario, las primeras previsiones de Interaceituna fijaban la producción en 638.000 toneladas, lo que hizo que los precios ofertados cayeran con respecto a la campaña anterior. Guzmán cuestionó esa reacción del mercado, ya que, según explicó, “no encuentra justificación en la situación real de mercado ni en los balances de campaña”, teniendo en cuenta que el sector partía de un colchón de solo 360.000 toneladas de stock inicial para abastecer la demanda nacional e internacional.

La ola de calor de principios de mes reescribió las previsiones

El punto de inflexión llegó a partir del 2 de septiembre, cuando una intensa ola de calor golpeó las explotaciones sevillanas con máximas de entre 40 y 44 grados, y mínimas que no bajaron de los 29 grados. Unas temperaturas extremas que deshidrataron los olivares y provocaron que la aceituna se arrugara y agostara en el árbol, lo que obligó a revisar al alza la magnitud de las pérdidas y dejó obsoletas las estimaciones de comienzos de mes.

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Con los datos actualizados, ASAJA calcula que la variedad manzanilla rondará las 128.000 toneladas, un 40% por debajo de lo previsto inicialmente, mientras que la gordal se situará en torno a las 30.000 toneladas, con una caída del 8%. La hojiblanca, la más abundante, alcanzará las 221.000 toneladas, un 22% menos de lo calculado antes del episodio de calor. Guzmán señaló que estas pérdidas podrían agravarse si las condiciones meteorológicas adversas persisten durante las próximas semanas.

Aceitunas de mesa en el pueblo sevillano de Arahal, una de las localidades que más cultivan
Aceitunas de mesa en el pueblo sevillano de Arahal, una de las localidades que más cultivan (Rocío Ruz / Europa Press)

Grecia y los países terceros presionan la competitividad española

En el terreno de la competencia internacional, España conserva su posición como primer exportador mundial de aceituna de mesa, aunque Guzmán señaló a Grecia como su principal rival dentro de la Unión Europea, con una cosecha estimada de 260.000 toneladas, un 16% por encima de la media de los últimos cinco años. Las variedades griegas halkidiki y kalamata cotizan entre 1,70 y 2,35 euros por kilogramo, según las estimaciones del sector. Italia y Portugal también participan del mercado comunitario, aunque con menor peso comercial.

El verdadero desafío, según el técnico, procede de países terceros como Egipto, Turquía, Argelia o Marruecos, que operan con costes de producción inferiores al no estar sujetos a las exigencias normativas, medioambientales y de seguridad alimentaria europeas. Por ese motivo, Guzmán pidió a los envasadores españoles que prioricen la materia prima nacional, ya que la competitividad del sector, defendió, no debe basarse en abaratar costes en origen, sino en la calidad y garantías que ofrece la producción española.

La demanda mundial retrocede un 8% mientras las exportaciones a Estados Unidos afrontan nuevos aranceles

Julio Roda, presidente de la Interprofesional Nacional de Aceituna de Mesa y director general de Agrosevilla, también habló de una caída de la demanda mundial de cerca del 8% en volumen y en valor, atribuible al alza de los costes energéticos por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, a los aranceles aplicados por Estados Unidos (principal destino de las exportaciones españolas) y al endurecimiento de la regulación comunitaria. Las exportaciones, que suponen dos tercios de las ventas del sector, son las más afectadas, mientras el consumo interno apenas crece por el aumento de la población, ya que el gasto per cápita retrocede ante el encarecimiento de la cesta de la compra.

Además, el presidente recomendó al sector español “centrarse en generar valor, innovar y diversificar mercados para evitar competir únicamente por precio; hay que apostar por la diferenciación de la aceituna española, la mejora de la productividad, la gestión del riesgo y la promoción de la marca España tanto en el mercado nacional como en el internacional”.

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