Rafa Guerrero, psicólogo y profesor universitario: “Si tu hijo está nervioso por empezar el cole, hay tres cosas que no deberías decirle”

En los próximos días, los estudiantes regresarán a clase y volverán a la rutina de septiembre. Esto puede generar distintas emociones en los alumnos

La vuelta al cole comienza en España a partir de este 3 de septiembre. (Magnific)
La vuelta al cole comienza en España a partir de este 3 de septiembre. (Magnific)
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La vuelta al cole ya está aquí. Después de tres semanas de vacaciones, las familias ultiman estos días los preparativos para el nuevo curso: libros, mochilas, material escolar y horarios vuelven a ocupar un espacio importante en la rutina de los hogares. Poco a poco, el verano empieza a quedar atrás y septiembre marca el regreso a la normalidad.

En los próximos días, las aulas volverán a llenarse de alumnos de todas las edades. Para muchos niños, el regreso al colegio supone reencontrarse con sus compañeros, profesores y espacios conocidos. Para otros, en cambio, el final de las vacaciones puede venir acompañado de cierta inquietud ante los cambios, las nuevas rutinas o la separación de sus padres después de haber pasado más tiempo juntos durante el verano.

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Es una transición que cada niño vive de una manera diferente. Por eso, la forma en la que los adultos acompañan estos primeros días puede resultar especialmente importante. Las palabras que se utilizan en casa ante los nervios o la preocupación pueden ayudar a los más pequeños a sentirse comprendidos o, por el contrario, hacer que perciban que sus emociones no deberían estar ahí.

El psicólogo y profesor universitario Rafa Guerrero (@rafaguerreropsicologo en Instagram) pone el foco precisamente en cómo responder ante el nerviosismo de los hijos por la vuelta al colegio. Según explica, hay determinadas frases que los padres deberían evitar cuando un niño manifiesta miedo o preocupación.

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La vuelta al cole puede generar en los alumnos distintas emociones. (Magnific)
La vuelta al cole puede generar en los alumnos distintas emociones. (Magnific)

Algunas frases pueden minimizar las emociones de los niños

“Si tu hijo está nervioso por volver al colegio, hay tres cosas que no deberías decirle”, afirma el experto. La primera de ellas es “No tienes por qué estar nervioso”, ya que minimiza la emoción; la segunda es “Vas a pasártelo genial, ya verás”, y la tercera, “Ya eres mayor y eso tienes que superarlo tú solito”, que puede dar lugar al estudiante a pensar que su emoción no es válida, por lo que tenderá a reprimirla en esta y otras situaciones.

Aunque puedan pronunciarse con la intención de tranquilizar, este tipo de respuestas no necesariamente ayudan al menor a gestionar lo que está sintiendo. Frente a ellas, Guerrero plantea una alternativa basada en reconocer y poner nombre a las emociones, en lugar de intentar eliminarlas de inmediato.

Así, ante el nerviosismo de un hijo, propone utilizar expresiones más reales y empáticas. “Cariño, esto que te hace sentir tan mal se llama miedo”. Poner nombre a aquello que experimenta el niño puede ayudarle a comprender mejor lo que le ocurre y a sentirse acompañado en ese momento.

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También plantea normalizar la preocupación ante una situación nueva o importante. “Amor, es completamente normal que estés preocupado y nervioso por tu primer día de cole. ¿Sabes que papá también siente ese miedo cuando tiene un día importante en el trabajo o simplemente no le apetece ir?“, señala el psicólogo.

La comparación con las emociones de los adultos permite, de este modo, presentar el miedo y los nervios como experiencias que no son exclusivas de los niños ni tienen por qué desaparecer porque alguien sea mayor. Sentirse preocupado ante determinados momentos forma parte de la experiencia cotidiana y puede expresarse sin que eso signifique que haya algo que esté funcionando mal.

“Animemos a nuestros niños estos primeros días de cole, pero sobre todo, vamos a acompañarles, vamos a conectar con ellos y a entender que hay una amplia gama de emociones que van a sentir después de tantos meses de verano con nosotros”, concluye Guerrero. El objetivo, por tanto, no pasa solo por convencerles de que todo irá bien, sino por estar a su lado mientras descubren cómo afrontar lo que sienten.

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