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Fabiana Sevillano se pronuncia sobre la supuesta caída de los influencers: “Lo único que puede acabar con nosotros es un concepto nuevo”

La creadora de contenido ha publicado un video en el que reflexiona sobre el futuro de su profesión

Fabiana Sevillano opina sobre las polémicas con Carliyo el nervio, Violeta Mangriñán y Natalia Palacios (MONTAJE INFOBAE).
Fabiana Sevillano opina sobre las polémicas con Carliyo el nervio, Violeta Mangriñán y Natalia Palacios (MONTAJE INFOBAE).
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El debate sobre una posible crisis del fenómeno influencer lleva varios días rondando las redes sociales. Las polémicas, las cancelaciones y el creciente cuestionamiento hacia determinados creadores de contenido han llevado a muchos usuarios a preguntarse si este modelo de negocio digital podría estar llegando a su fin. Sin embargo, Fabiana Sevillano tiene una opinión muy diferente. Para la creadora de contenido, las llamadas ‘funas’ no solo no acabarán con los influencers, sino que pueden terminar reforzándolos.

Uno de los ejemplos más recientes ha tenido como protagonistas a Natalia Palacios y Carliyo ‘El Nervio’. La pareja, que anunció el pasado mes de julio que espera su primera hija, se hizo noticia después de que el malagueño afirmara que el eclipse sucedido la pasada semana, que es un fenómeno astronómico que no sucedía en nuestro país desde principios del s. XX, era una ‘cortina de humo’ para apartar la mirada de los problemas políticos de nuestro país.

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Unas palabras que provocaron una rápida respuesta de los usuarios después de que Carliyo decidiera pasar dos meses, mientras ella estaba embarazada, disfrutando y creando contenido del Mundial 2026. Algo que sus seguidores sí han calificado de ‘cortina de humo’ a la realidad y problemas de los españoles.

Por otro lado, algo parecido ocurrió con Violeta Mangriñán, quien comparó la reacción de quienes compraron gafas específicas para contemplar el fenómeno con las críticas que había recibido Marcos Llorente por las gafas de colores que utiliza habitualmente. Su comentario provocó la respuesta de Sarah Santaolalla, que acusó a la influencer de difundir ideas peligrosas y llegó a referirse a determinados creadores como “negacionistas con seguidores”.

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La polémica creció todavía más porque Llorente también había cuestionado previamente la enorme atención mediática e institucional que recibió el eclipse y había defendido la idea de que se estaba produciendo una especie de distracción colectiva. Alrededor del fenómeno terminaron cruzándose divulgación científica, opiniones de influencers y debate político.

Natalia Palacios y Carliyo van a ser padres (Instagram)
Natalia Palacios y Carliyo van a ser padres (Instagram)

El ‘héroe’ y el ‘villano’ también monetizan

Detrás de esto se encuentra una paradoja: mientras se habla de su posible caída, sus nombres continúan protagonizando conversaciones, vídeos y titulares. Y precisamente ahí está la clave de la reflexión que ha compartido Fabiana Sevillano. La creadora considera que una ‘funa’ difícilmente acabará con un influencer porque la atención, incluso cuando nace del rechazo, sigue siendo atención.

“Hay mala fama, pero no hay engagement malo”, resume Sevillano en su análisis. En otras palabras, una polémica puede deteriorar la imagen de una persona, pero también puede disparar sus búsquedas, generar miles de reproducciones y llevar nuevos usuarios hasta sus perfiles. Una dinámica que se ha podido comprobar en varias controversias recientes.

Y es que para la sevillana este tipo de enfrentamientos responden a una dinámica mucho más profunda. Las redes sociales han convertido buena parte del entretenimiento en una sucesión de historias en las que la audiencia identifica rápidamente quién es el bueno y quién es el malo. “La gente lo que quiere es un héroe y un villano”, explica. Y esa búsqueda de protagonistas enfrentados hace que una polémica pueda resultar especialmente rentable en términos de visibilidad.

Es algo que también pudo comprobarse durante el debate del eclipse. Mientras unos usuarios defendían a Violeta Mangriñán o a Marcos Llorente, otros respaldaban a Sarah Santaolalla y criticaban las opiniones de los creadores. Cada bando encontraba nuevos argumentos para continuar la discusión y, al mismo tiempo, todos los protagonistas ganaban exposición. La cultura de la cancelación y la polarización, lejos de ser necesariamente una amenaza para el ecosistema influencer, pueden convertirse así en parte de su combustible.

Fabiana Sevillano y Marina Barrial sorprender en la alfombra del Festival de Cannes 2026 (Instagram)
Fabiana Sevillano y Marina Barrial sorprender en la alfombra del Festival de Cannes 2026 (Instagram)

El problema no es la ‘funa’, sino dejar de ser cercano

La reflexión de Sevillano va un paso más allá. En su opinión, el verdadero desgaste de los influencers no llegará simplemente porque una persona sea criticada, sino cuando el propio concepto deje de resultar atractivo para la audiencia: “Cualquiera puede coger un móvil y hacerse influencer, pero en el momento en el que deja de ser cercano, deja también de conectar con la gente”.

Los creadores de contenido triunfaron, en buena medida, porque ofrecieron algo que las celebridades tradicionales no podían proporcionar de la misma manera: proximidad. Frente a los famosos que parecían inalcanzables, las redes permitieron que cualquier persona pudiera coger un teléfono, compartir su día a día y construir una comunidad.

La creadora no cree, por tanto, que TikTok, Instagram o las redes sociales vayan a dejar de tener protagonistas de la noche a la mañana. Su teoría es que, como ha ocurrido anteriormente con otros formatos de entretenimiento, llegará un momento en el que aparecerá una fórmula diferente.

Igual que de la televisión pasamos a los influencers, pues de los influencers pasaremos a otra cosa”, sostiene. “En mi opinión, yo creo que lo que puede acabar con los influencers es un concepto nuevo. Que no se va a inventar de un día para otro. Con el tiempo pasará, porque obviamente todo son modas. Las personas son modas, los conceptos son modas y todo cambiará. Hay que darle tiempo”, reflexiona.

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