Agregar Infobae enGoogle

Los expertos coinciden, a partir de 35 grados el ventilador no salva del calor sino todo lo contrario

El efecto refrescante depende de que el movimiento facilite la evaporación del sudor

Habitación con una cama, ventanas, un ventilador plateado, una bandeja metálica con cubos de hielo y un gato durmiendo en el suelo.
Un ventilador encendido con hielo en un recipiente enfría una habitación iluminada por el sol, donde un gato descansa en el suelo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

El ventilador es el aparato eléctrico más utilizado en verano para aliviar el calor. Sin embargo, no siempre puede resultar efectivo y hay que tener cuidado a la hora de usarlo. A partir de los 35 grados, este objeto puede dejar de cumplir su función y empezar a aumentar la carga térmica sobre el cuerpo, al no enfriar el aire y solo desplazarlo por la piel.

El efecto refrescante, según Xataka, depende de que el movimiento facilite la evaporación del sudor, una ayuda que cambia de sentido cuando el ambiente es más caliente que la propia superficie corporal. Las directrices del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos recomiendan no usar ventiladores por encima de los 32,2 grados, mientras que el Plan de Calor del Gobierno Vasco sitúa la pérdida de utilidad entre 35 y 36 grados. Su eficacia depende no solo del termómetro, sino también de la humedad.

PUBLICIDAD

Como punto de referencia hay que elegir la temperatura de la piel humana, que ronda los 35 grados. Los mecanismos de termorregulación tratan de mantenerla en ese entorno y, por ello, si el aire de la habitación supera ese umbral, el ventilador deja de ayudar a aliviar calor y empieza a empujar más aire caliente sobre el cuerpo.

El alivio inmediato que se percibe al encender un ventilador no se debe a que baje la temperatura de la estancia. Su función consiste únicamente en mover el aire, y esa corriente acelera la evaporación del sudor, un proceso fisiológico que extrae calor de la piel.

PUBLICIDAD

Por qué la humedad cambia la respuesta

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recoge en sus directrices sobre temperaturas interiores que los ventiladores no reducen ni un grado la temperatura de la habitación. El beneficio que tienen aparece solo cuando el movimiento del aire mejora la evaporación y, con ella, la pérdida de calor corporal.

Es importante conocer este mecanismo porque cambia cuando se introduce la humedad ambiental. Mientras que en situaciones de calor seco el sudor se evapora con facilidad sin ayuda adicional, en ambientes húmedos el sudor se evapora peor y aparece la sensación de una piel pegajosa. El ventilador, en este último caso, puede romper la capa de humedad que se acumula junto al cuerpo.

Cómo combaten la ola de calor quienes trabajan bajo el sol

Estudios realizados en Australia muestran que, en esas condiciones húmedas, los ventiladores pueden seguir siendo beneficiosos incluso hasta los 42 grados. La clave no es una temperatura universal válida para cualquier caso, sino es la combinación entre calor y humedad.

La edad y la salud deciden el riesgo

Una investigación realizada por la organización Cochrane concluye que no existe una evidencia de alta calidad que demuestre de forma inequívoca que los ventiladores reducen los efectos adversos a las olas de calor. Esa falta de certeza se explica por la cantidad de variables que intervienen, como son la humedad, la edad y el estado de salud.

La edad es un factor importante y ocupa un lugar central en este análisis. Con los años, y con determinadas medicaciones, disminuye la capacidad de sudar y de regular la temperatura corporal, siendo estas dos funciones básicas para que el ventilador resulte útil y no contraproducente.

Es por ello, por lo que una misma habitación y un mismo aparato pueden producir resultados opuestos según la persona que esté expuesta a ellos. Un ventilador puede sacar de un apuro a alguien joven, pero hay un riesgo de deshidratación y golpe de calor sobre una persona mayor sometida a las mismas condiciones.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD