Muere a los 88 años Paddy McNally, exnovio de Sarah Ferguson y figura de la Fórmula 1: sus días en Ibiza y el refugio que le dio tras el escándalo de Epstein

Su romance fue anterior al matrimonio con el expríncipe Andrés y se llevaban 22 años

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Sarah Ferguson y Paddy McNally (Grosby)
Sarah Ferguson y Paddy McNally (Grosby)

Paddy McNally, la expareja de Sarah Ferguson, ha muerto a los 88 años, según Hello!. La noticia devuelve a la exduquesa de York a una etapa anterior a su entrada en la familia real británica y reabre el vínculo que ambos mantuvieron durante varios años, desde su romance asociado a Ibiza hasta el refugio que él le ofreció hace tan solo unos meses en Suiza tras el escándalo de Epstein.

McNally padecía una enfermedad crónica y su fallecimiento se ha conocido apenas dos meses después de la muerte repentina de su hijo Sean en su finca de Balmoral, sin que se hayan publicado las circunstancias de ese deceso. Sean era hijo del empresario y de Anne Downing, fallecida en 1980, con quien también tuvieron otro hijo, Rollo.

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Sarah Ferguson mantuvo una relación con McNally antes de comprometerse con el expríncipe Andrés durante alrededor de cuatro años. La periodista Pilar Eyre lo vincula al ambiente liberal y festivo de la Ibiza de los años 80, donde el empresario era una figura conocida y recurrente. La relación sentimental entre ambos se prolongó, según el material publicado, entre 1982 y 1985.

El exduque de York, el príncipe Andrés, enfrenta a la justicia tras ser arrestado. La operación se produce después de la publicación de documentos que lo vinculan con la red de Jeffrey Epstein y sugieren que pudo compartir información sensible del gobierno británico.

La relación de Sarah Ferguson y Paddy McNally

En 1986, Sarah Ferguson se casó con el príncipe Andrés en la abadía de Westminster, una boda que hoy mismo cumple 40 años, ya que se celebró el 23 de julio de aquel año y con ella se convirtió en duquesa de York, lo que la colocó en el centro de la atención mediática internacional. El empresario era un magnate con pasado como piloto de carreras y después trabajó en el negocio de la Fórmula 1 junto a Bernie Ecclestone.

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A lo largo de los años fue propietario de varias propiedades, entre ellas numerosos chalés en la estación de esquí suiza de Verbier. La relación entre Ferguson y McNally no terminó en ruptura total, sino en amistad. Según Hello!, el empresario le prestó una de esas propiedades en Suiza para que viviera allí temporalmente en medio del revuelo generado en su país natal cuando abandonó Royal Lodge durante el escándalo Epstein y la detención del expríncipe Andrés.

Sarah Ferguson tras el escándalo de Epstein

Entre ellos había 22 años de diferencia y, según Eyre, tenía “fama de juerguista”. La periodista recuerda que cuando preguntaban a la joven aristócrata británica por esta relación respondía con carcajadas para evadir las preguntas. Aquel pasado quedó desplazado cuando Ferguson entró en la familia real. Aquella boda mostró una imagen pública de complicidad entre los duques de York, en contraste con otras parejas de la realeza británica de la época, una alianza que sobrevivió incluso cuando el escándalo amenazó con apartarlos del núcleo duro de la Casa Real.

Sarah Ferguson en Cannes (REUTERS/Clodagh Kilcoyne)
Sarah Ferguson en Cannes (REUTERS/Clodagh Kilcoyne)

Tras la detención del expríncipe Andrés, Ferguson se distanció de inmediato de su exmarido y abandonó discretamente Reino Unido. Desde entonces apenas se la ha visto en contadas ocasiones: en abril apareció en una estación de esquí de Austria y también pasó un tiempo en la Clínica de Recuperación Paracelsus de Zúrich, Suiza. Irlanda del Norte es otro de los lugares en los que, según se ha dicho, ha estado Ferguson durante este periodo de bajo perfil.

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