El día que una red criminal organizó el secuestro del príncipe Haakon de Noruega: “Querían usarlo como moneda de cambio para sacar a un amigo de la cárcel”

A raíz de lo que ocurrió, la familia real tomó la decisión de que se fuera a vivir junto a Mette-Marit

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El príncipe Haakon de Noruega (Reuters)
El príncipe Haakon de Noruega (Reuters)

El príncipe heredero Haakon de Noruega vivió uno de los capítulos más inquietantes de su juventud a finales de los años 90, cuando fue blanco de un plan criminal que pretendía secuestrarlo. Hace veintisiete años, un grupo vinculado al crimen organizado de Kosovo tenía la intención de retener al futuro rey como moneda de cambio para negociar la liberación de uno de sus miembros encarcelados en Noruega. Según la revista especializada Point de Vue, la amenaza, aunque nunca llegó a concretarse, dejó huella en la vida del heredero y en la historia reciente de la familia real noruega.

En 1999, Haakon era un joven estudiante en la Universidad de California, Berkeley, donde permaneció tres años y se graduó el 24 de mayo. “Aprendí muchísimo, tanto profesional como socialmente. Conocí a gente muy diferente a mí, venían de otras partes del mundo y tenían experiencias completamente distintas a las mías”, recordó en una entrevista con la emisora pública noruega NRK.

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A su regreso a Noruega, el destino le cruzó con Mette-Marit Tjessem Høiby en un festival de música en Kristiansand. Ella era estudiante, madre soltera y procedente del sur del país, y pronto se convertiría en el gran amor del príncipe, pese a las diferencias de origen y la atención mediática.

El objetivo del crimen organizado

Mientras su vida personal parecía encaminarse, una amenaza de secuestro emergía en el horizonte. Una red criminal albanesa con base en Kosovo elaboró un plan para capturar al príncipe heredero y emplearlo como herramienta de presión para conseguir la liberación de Bardhyl “el Tiburón” Dobroshi, conocido por su peligrosidad y vinculado a delitos de drogas. Dobroshi había sido arrestado en Oslo en 1993 y condenado a 14 años de prisión, aunque logró escapar tres años después, siendo recapturado posteriormente en Praga. Durante ese tiempo, su figura era temida en Noruega y el complot para liberar a este detenido preocupó seriamente a las autoridades.

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Estos son los miembros de la familia real de Noruega

El propio Dobroshi negó en 2008 cualquier implicación con el plan, calificando los rumores de absurdos. Sin embargo, una biografía autorizada del rey Harald V sostiene lo contrario. Según el autor Per Egil Hegge, el complot fue real y la policía noruega lo consideró una amenaza grave: “Un grupo planeaba secuestrar al príncipe heredero para usarlo como moneda de cambio y conseguir la liberación de un amigo de la cárcel”, afirmó Hegge, en base a información directa del monarca.

Consecuencias en la vida del príncipe Haakon

La presión generada por la amenaza modificó rutinas y decisiones personales de Haakon. A raíz del plan de secuestro, tanto él como Mette-Marit decidieron mudarse juntos en el año 2000, una medida que facilitó la labor de las fuerzas de seguridad encargadas de la protección del heredero y su entorno más cercano. Aquella decisión, tomada en medio de la incertidumbre, resultó ser clave no solo para la seguridad del príncipe, sino también para cimentar la relación de la pareja.

Así fue la vida del príncipe Haakon después de lo ocurrido. (REUTERS)
Así fue la vida del príncipe Haakon después de lo ocurrido. (REUTERS)

La historia, reconocida años después por fuentes cercanas al rey Harald V, evidencia el nivel de riesgo que enfrentan los miembros de la realeza europea, incluso en países tradicionalmente considerados seguros. En el caso de Noruega, el episodio marcó un antes y un después en los protocolos de seguridad y en la vida privada del futuro monarca, que desde entonces ha afrontado sus responsabilidades con la prudencia y la resiliencia que exige su posición.

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