Una familia madrileña pide ayuda urgente desde República Dominicana por una emergencia médica: “Necesitamos un avión medicalizado ya”

Beatriz, de 54 años, permanece ingresada en la UCI de un hospital privado en Punta Cana tras empeorar gravemente minutos antes de volar

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Un hospital de República Dominicana, imagen de archivo.
Un hospital de República Dominicana, imagen de archivo.

Una familia madrileña vive una auténtica pesadilla en República Dominicana. Lo que debían ser unas vacaciones idílicas ha derivado en la hospitalización urgente de Beatriz, una mujer de 54 años que se encuentra en la UCI de un hospital privado de Punta Cana. Su familia, afectada por el elevado coste económico del centro médico y la falta de soluciones institucionales, ha relatado su caso a Infobae con una petición clara: “Necesitamos un avión medicalizado ya”.

Beatriz viajó al Caribe el pasado 4 de julio junto a su marido, su hija y su yerno. Tras una semana de descanso, la emergencia se desencadenó el sábado 11 de julio en el propio aeropuerto de Punta Cana, a escasos 20 minutos de embarcar en el avión de regreso a España. De forma súbita, Beatriz se desmayó y comenzó a vomitar sangre, necesitando un traslado urgente en ambulancia que, según relata la familia, les costó 4.000 dólares (unos 3.650 euros).

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“Hasta que no pagamos 10.000 dólares, no le pusieron ni un suero”

La odisea no hizo más que empezar al llegar al centro hospitalario privado. “La llevaron a la UCI y hasta que no pagamos 10.000 dólares de depósito (9.150 euros), no le pusieron una vía ni un suero”, asegura su hija. Tras una primera intervención quirúrgica de urgencia, la familia ya ha tenido que desembolsar cerca de 50.000 dólares (45.750 euros).

Aunque el pasado miércoles mostró una leve mejoría e intentaron organizar el regreso, el estado de Beatriz empeoró de nuevo: “Volvió a expulsar sangre por las heces y va a necesitar otra operación”, explica su marido. La situación actual es de gravedad tras sufrir esta nueva hemorragia: la paciente se encuentra con un nivel crítico de hemoglobina y depende por completo de la administración de noradrenalina para estabilizar su presión arterial.

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“No hay sangre en República Dominicana”

A la gravedad de la situación médica se le suma una dificultad añadida: “No hay sangre en República Dominicana”. Beatriz tiene un grupo sanguíneo B positivo y el centro médico no disponía de reservas en ese momento. Al no ser compatible ninguno de los tres familiares que viajaban con ella, y ante la negativa del hospital a utilizar el tipo O positivo de forma alternativa, la obtención de plasma se retrasó notablemente.

Imagen de archivo de una persona donando sangre. (Shutterstock)
Imagen de archivo de una persona donando sangre. (Shutterstock)

“Ha tenido que esperar 14 horas a que llegase la primera bolsa de sangre desde que empeoró”, relata su esposo, quien añade que en la crisis previa “tuvieron que mandar un coche a dos horas de distancia para poder conseguir algo de plasma”. Cada día que pasa en estas condiciones incrementa el riesgo y la deuda con el centro sanitario, que la familia estima que aumentará entre 30.000 y 40.000 dólares más (entre 27.500 y 36.600 euros).

“Hemos llamado a las embajadas y no nos hacen ni caso”

Ante la imposibilidad de que Beatriz viaje en un vuelo comercial regular, la alternativa que valora la familia es una repatriación en un avión medicalizado que la traslade directamente a un hospital en España. Sin embargo, denuncian una falta de apoyo por parte de las autoridades diplomáticas españolas: “Hemos llamado a las embajadas y no nos hacen ni caso. Estuve en el Consulado y nos han dicho que no están para estas cosas”.

Actualmente, la familia se encuentra en gestiones con su seguro de viaje para intentar que autoricen la repatriación en cuanto la paciente se encuentre mínimamente estabilizada para afrontar las ocho horas de vuelo. Mientras tanto, la hija de Beatriz y su pareja están difundiendo el caso a través de las redes sociales para lograr visibilidad. “Ella, conectada a la noradrenalina y con un médico a bordo, podría hacer el viaje”, concluyen.

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