Así es Alberto, el hijo discreto de Luis de la Fuente que le acompaña dentro y fuera del campo: vida privada, pareja y el papel silencioso que sostiene a La Roja

Nunca fue futbolista, pero creció entre banquillos, mudanzas y rutinas de vestuario. Hoy, a los 31 años, Alberto es el único miembro de la familia de Luis de la Fuente que ha dado el salto al foco público

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Alberto de la Fuente en una imagen de sus redes sociales. (Instagram @3_delafuente)
Alberto de la Fuente en una imagen de sus redes sociales. (Instagram @3_delafuente)

Durante años, el nombre de Alberto de la Fuente apenas aparecía en ninguna parte. Su padre, Luis de la Fuente, siempre ha protegido con celo su vida privada y la de su familia. Casado desde hace décadas con una mujer sevillana y padre de tres hijos, el seleccionador ha mantenido a todos ellos lejos de los focos. Todos menos uno. Alberto, el mediano, es la excepción: el único que ha elegido un camino profesional que inevitablemente lo ha situado en la esfera pública.

Su historia no es la del hijo que sigue los pasos del padre sobre el césped. De hecho, como él mismo ha explicado, nunca fue futbolista. Su relación con el deporte nació desde otro lugar: la observación. Mientras su padre colgaba las botas en 1994 y comenzaba una carrera como entrenador que llevaría a la familia por Bilbao, Sevilla y finalmente Las Rozas, Alberto crecía rodeado de pizarras, charlas técnicas y rutinas de vestuario. Aquella infancia marcada por mudanzas y campos de entrenamiento dejó huella, pero no lo empujó a competir, sino a estudiar.

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Alberto nunca llegó a jugar al fútbol. Su camino fue distinto al de su padre: mientras Luis de la Fuente pasó por el Athletic y el Alavés antes de convertirse en entrenador, él siempre se inclinó por el estudio del juego, la metodología y el análisis.

Alberto de la Fuente en una imagen de sus redes sociales. (Instagram @3_delafuente)
Alberto de la Fuente en una imagen de sus redes sociales. (Instagram @3_delafuente)

Esa diferencia marcó su camino. En 2018 llegó su primera gran oportunidad: cuatro temporadas como director de Metodología en la SD Huesca, un puesto que le permitió desarrollar una visión profunda del juego desde la técnica y la planificación. En 2022 dio el salto a la Real Federación Española de Fútbol, donde comenzó a trabajar como analista en las categorías inferiores. Allí, junto a Santi Denia, vivió uno de los hitos recientes del fútbol español: el oro olímpico de París 2024, un logro que terminó avalando su ascenso a la absoluta.

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Su promoción en febrero de 2025 coincidió con la salida de Pablo Amo rumbo a Catar. La Federación optó por una reorganización interna y Alberto era el candidato natural. El apellido despertó comentarios, pero quienes conocen su trayectoria lo tienen claro: su ascenso responde a méritos propios. Su padre lo resumió en una frase que hoy cobra más sentido que nunca: “Sabe muchísimo más que yo y está mejor preparado”.

Alberto de la Fuente en una imagen de sus redes sociales. (Instagram @3_delafuente)
Alberto de la Fuente en una imagen de sus redes sociales. (Instagram @3_delafuente)

Fuera del campo, Alberto lleva una vida igual de discreta. Comparte su día a día con su novia, Pilar, con quien publica algunas fotos de viajes y escapadas. Mantiene un vínculo estrecho con Haro, la localidad riojana que es el refugio familiar cuando el calendario lo permite. Y, sobre todo, conserva una relación de admiración mutua con su padre, una conexión que ahora también se refleja en el trabajo diario.

En un Mundial donde cada detalle cuenta, Alberto se ha convertido en el apoyo silencioso del seleccionador. No busca protagonismo, no aparece en ruedas de prensa y no ocupa titulares. Pero está ahí, en cada sesión de vídeo, en cada informe, en cada decisión táctica. El hijo discreto que nunca quiso ser futbolista y que hoy, desde la sombra, acompaña a su padre en el mayor reto de sus carreras.

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