El presidente del grupo parlamentario de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) y la Unión Social Cristiana (CSU), Jens Spahn, ha presentado este sábado su dimisión. El exministro de Sanidad y figura destacada del ala conservadora ha anunciado públicamente el nacimiento de su hijo junto a su marido, el periodista Daniel Funke, mediante gestación subrogada en Estados Unidos. Esta práctica está prohibida en Alemania y el propio partido de Spahn ratificó en febrero su rechazo a su legalización.
El anuncio, realizado a través de las redes sociales, ha desatado una ola de críticas dentro de la CDU. “Mi marido se ha convertido en papá y yo con él. Georg es toda nuestra felicidad”, expresó Spahn, acompañando el mensaje con una fotografía familiar. De inmediato, dirigentes conservadores exigieron su renuncia al considerar que había actuado en contra de la legislación vigente y de los principios defendidos por la formación.
PUBLICIDAD
Carta de dimisión
En una carta remitida a sus compañeros y recogida por medios como Der Spiegel, Spahn ha reconocido que se ha dado cuenta de que su “felicidad personal de crear una familia” no es ”compatible” con su “cargo político”. Ha añadido que la contradicción entre su decisión privada y las expectativas sobre su papel como jefe del grupo parlamentario “se ha hecho más grande de lo que esperaba”.
Spahn, quien fue ministro de Sanidad entre 2018 y 2021, defendió durante su gestión la ley alemana que prohíbe la gestación subrogada y siempre se opuso a su legalización. “Una cosa es la doctrina pura, otra cosa es la vida”, expresó en un pódcast reciente del diario Bild, en su única declaración pública antes de la dimisión. El anuncio de la paternidad provocó reacciones inmediatas y críticas internas. “Jens Spahn me ha comunicado que dimite de la jefatura del grupo parlamentario de la CDU/CSU. La decisión es correcta y era inevitable. La credibilidad es el valor más importante en la política”, ha afirmado el canciller Friedrich Merz tras conocer la decisión de Spahn.
PUBLICIDAD

Polémica desde el anuncio
La noticia del nacimiento de su hijo por gestación subrogada comenzó a viralizarse cuando su esposo, Daniel Funke, compartió en redes sociales una imagen con el recién nacido Georg. “Estuve indeciso durante mucho tiempo. Pero fue precisamente a través de esta lucha y reflexión sobre el tema que decidimos tomar este camino. Es sencillamente maravilloso”, declaró Spahn. Rápidamente se desató un fuerte debate interno en la CDU, que históricamente rechaza la gestación subrogada, y varios líderes regionales exigieron su renuncia por considerar que su ejemplo contradecía el ideario del partido.
Tanto Spahn como Funke defendieron su decisión por razones personales, pero la presión política se ha ido intensificando debido a que el propio Spahn, como ministro de Salud, había respaldado la prohibición de esta práctica. Tras reconocer la incompatibilidad entre su vida familiar y el cargo, Spahn ha optado finalmente por dejar la jefatura parlamentaria. Su partido ha apoyado la decisión, pues consideran que no puede seguir al frente del partido en el Parlamento tras una decisión que choca con su programa.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Detienen a un matrimonio en Torrelavega tras encontrar al padre de ella muerto desde hacía meses y en “condiciones deplorables”
El caso salió a la luz después de que una trabajadora del centro de salud alertase de que el anciano llevaba tiempo sin acudir a sus revisiones médicas

Un barco encuentra por casualidad 26 ánforas romanas en un yacimiento situado a 1.400 metros de profundidad en Formentera: ya están en el museo
El centro ha agradecido el trabajo de la tripulación del buque, que recuperó el conjunto y avisó de inmediato a las instituciones

Estos son los cinco hábitos que pueden hacer que huelas mal
Una farmacia señala errores de higiene diaria relacionados con la piel, la ropa, el cabello y la salud bucal

Qué cambia con la reforma de la financiación autonómica: más recursos para las comunidades, mayor cesión de impuestos y nuevos criterios de reparto
El Gobierno ha dado el primer paso hacia una reforma que reparte 20.975 millones adicionales entre las regiones a partir de 2027, con el rechazo de casi todos los consejeros autonómicos



