Encuentran en Barcelona los primeros rinocerontes de la península Ibérica: dos esqueletos de hace 200.000 años en extraordinarias condiciones

Junto a los restos animales, los investigadores han encontrado indicios de un poblado neandertal

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Cuatro personas con cascos excavan un esqueleto de animal grande en una cueva, usando herramientas, luces y cubos. Hay bolsas de muestras y cuerdas
Arqueólogos excavan los restos de un rinoceronte Stephanorhinus hemitoechus en el yacimiento de la Cova de les Teixoneres. (Universidad Rovira i Virgili)

Arqueólogos de la Universidad de Rovira i Virgili (URV) de Tarragona y del IPHES-BUSCA han encontrado los restos de dos rinocerontes de más de 200.000 años de antigüedad en la Cova de les Teixoneres, importante yacimiento de Barcelona. El hallazgo, presentado este viernes ante los medios y la comunidad científica, destaca por su extraordinario estado de conservación, pese a su antigüedad.

Se trata de los únicos ejemplares de rinocerontes esteparios (Stephanorhinus hemitoechus) documentados en la península Ibérica y el cuarto de toda Europa. Solo se conocen dos casos encontrados en Alemania y uno en Italia, lo que resalta todavía más la importancia del descubrimiento.

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El cómo llegaron dentro de la Cova es un misterio para los arqueólogos. “Hay que tener en cuenta que son animales que podían superar la tonelada y media de peso. Por lo que hemos visto durante la excavación, hay algunos huesos en conexión anatómica, lo que significa que probablemente los cuerpos llegaron mucho antes de empezar a descomponerse”, ha explicado Jordi Rosell, investigador principal del proyecto.

Superficie de excavación con restos óseos de Stephanorhinus hemitoechus, tierra, paredes de cueva y cordeles blancos
La superficie de excavación de la Cova de les Teixoneres muestra los restos óseos de dos ejemplares de Stephanorhinus hemitoechus. (Universidad Rovira i Virgili)

Según Rosell, no parece frecuente que unos rinocerontes se dedicaran a visitar cuevas durante el Paleolítico medio, por lo que es probable que entraran a la cavidad “atraídos por algún tipo de trampa natural, como un charco de agua o una caída involuntaria”. Sin embargo, las investigaciones todavía no han logrado determinarlo con certeza.

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Junto con los restos de rinoceronte, los arqueólogos han encontrado algunas herramientas líticas “sin precedentes en este periodo”, ha comentado Ruth Blasco, investigadora Ramón y Cajal en el IPHES-BÚSQUEDA. Este hallazgo podría indicar que algunos neandertales aprovecharon la carne y la piel de estos animales. “Estamos convencidos de que cuando los hayamos limpiado podremos saber si los cadáveres fueron aprovechados por los neandertales o por los carnívoros de la zona, como las hienas, los huesos de las cavernas o los lobos”, ha añadido la investigadora.

Los únicos rinocerontes de la península Ibérica

Primer plano de una mandíbula fosilizada con varias piezas dentales en un yacimiento arqueológico, rodeada de tierra y otros restos óseos
Un fragmento de mandíbula de Stephanorhinus hemitoechus, un rinoceronte prehistórico, yace expuesto en el yacimiento arqueológico de la Cova de les Teixoneres. (Universidad Rovira i Virgili)

Se trata de los primeros restos de rinoceronte estepario encontrados en España. Este animal llegó a Europa hace unos 500.000 años y desapareció con la llegada de los fríos intensos del Último Máximo Glacial, hace unos 20.000 años. Hasta ahora, habían podido encontrarse restos de otras especies de rinocerontes, pero nunca se habían encontrado Stephanorhinus hemitoechus en la Península.

“La presencia del rinoceronte estepario en los estratos inferiores nos indica que hubo una sucesión de cambios climáticos entre los 200.000 y los 75.000 años suficientemente acusados ​​como para provocar una sustitución de animales”, ha explicado Florent Rivals, Profesor de Investigación ICREA en el IPHES.

Un poblado neandertal en Barcelona

Al fondo de la cueva, los investigadores también han localizado los restos de un hogar humano de hace unos 40.000 años, asociado “a restos de animales comidos y algunas herramientas”, ha indicado Anna Rufà, investigadora Ramón y Cajal en el IPHES-BÚSQUEDA.

Los utensilios encontrados en este estrato superior son muy similares a los localizados cerca de los rinocerontes, en los estratos inferiores de la cueva. “Significa que esta especie fue capaz de adaptarse a los distintos eventos climáticos de la Prehistoria sin cambiar sustancialmente su tecnología”. Estos restos datan poco antes de la desaparición de los neandertales, hace unos 36.000 años.

“Hace tiempo que estamos buscando indicios que demuestren claramente que los grupos de neandertales de la zona aprovechaban los cadáveres de los huesos muertos durante la hibernación. Las piezas recuperadas este año servirán para aumentarlos y estaremos en condiciones de poder debatir sobre la cacería del hueso de las cavernas durante el Paleolítico medio”, ha valorado Iván Ramírez, investigador de la Universidad de Barcelona.

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