Un hombre compró una furgoneta por 1.800 euros y la transformó en un bar con ruedas: “No encontramos a nadie que lo hubiera hecho antes”

Tras años recorriendo Francia con un camión de bomberos transformado en cervecería ambulante, este emprendedor apostó por un vehículo más pequeño

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Furgoneta con dos grifos de cerveza, dos vasos llenos, carteles de pizarra, guirnalda de luces y puestos de mercado al fondo.
Una furgoneta transformada en bar móvil sirve cerveza de dos grifos en un mercado al aire libre. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Alexandre no buscaba simplemente una furgoneta vieja. Buscaba una solución. Después de varios años recorriendo carreteras con un enorme camión de bomberos convertido en un bar ambulante, se dio cuenta de que necesitaba algo más pequeño, económico y fácil de trasladar. La respuesta apareció en forma de un Citroën C15 de segunda mano que compró por 1.800 euros y que terminó transformando en una barra de cerveza sobre ruedas para bodas, cumpleaños y eventos privados.

El vecino de Fauillet, cerca de Tonneins, en el departamento francés de Lot-et-Garonne, lleva desde 2020 vinculado al mundo de las celebraciones itinerantes. Junto a varios amigos creó “Le Troquet Vagabond”, una fiesta ambulante que recorre desde el País Vasco hasta Charente-Maritime, a bordo de un antiguo camión de bomberos de 1979 equipado con 17 grifos de cerveza. El vehículo se convirtió en la marca del proyecto, pero con el tiempo también mostró sus limitaciones.

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Para grandes eventos el camión era perfecto, pero para celebraciones privadas más pequeñas resultaba demasiado grande y costoso. Esa necesidad llevó a Alexandre a pensar en una alternativa que pudiera mantener la esencia del proyecto sin los inconvenientes de un vehículo de esas dimensiones. “Nos dijimos que necesitábamos un formato más pequeño que nuestro camión de bomberos, así que conseguimos un C15 para instalarle dos o tres grifos de cerveza”, explicó en una entrevista con La Dépêche.

Una furgoneta Citroën C15, en una imagen de archivo. (Wikimedia Commons)
Una furgoneta Citroën C15, en una imagen de archivo. (Wikimedia Commons)

La idea de utilizar una furgoneta llevaba años rondándole la cabeza. Alexandre contó que surgió después de escuchar la canción “Dans son C15”, del rapero de Las Landas Yolo de Navarre. “Lo conozco desde que lanzó ese tema hace seis años, y desde entonces tengo el C15 en la cabeza”, recordó. Aunque pensaba que alguien ya habría creado algo parecido, descubrió que nadie se había adelantado: “No encontramos a nadie que lo hubiera hecho antes que nosotros, y pensamos que era el vehículo ideal, que le iba a gustar a todo el mundo”.

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Una furgoneta convertida en un bar móvil

El impulso definitivo llegó después de una mala experiencia. Tras participar en una feria agrícola afectada por las inundaciones, las tormentas y las elecciones municipales, la asistencia fue menor de la esperada y el resultado económico fue negativo. “Perdimos mucho dinero”, reconoció Alexandre. Durante el viaje de regreso, junto a su socio, decidieron que era el momento de poner en marcha el proyecto del Citroën C15.

La búsqueda del vehículo tampoco fue sencilla. Alexandre encontró anuncios con precios que consideraba demasiado caros para una furgoneta de esas características. “Hay personas que venden este vehículo por 5.000 euros; es demasiado caro y está fuera del mercado”, explicó. Finalmente, encontró una unidad en Dordoña, en manos de un particular, por 1.800 euros.

Un camarero tira una cerveza artesanal en uno de los bares que participan en ‘Artesana Week Lavapiés’, en la calle Argumosa, a  2 de abril de 2022, en Madrid. (Ricardo Rubio / Europa Press)
Un camarero tira una cerveza, en una imagen de archivo. (Ricardo Rubio / Europa Press)

La furgoneta fue rebautizada como “C15 T”, un juego de palabras entre el modelo original y “tireuse”, que en francés significa grifo de cerveza. Actualmente cuenta con dos grifos y prepara la instalación de un tercero. Además, el diseño rinde homenaje a su abuelo, miembro de la aviación francesa durante la Segunda Guerra Mundial, que perdió un brazo en el conflicto: “Queríamos hacerle un pequeño homenaje”.

En la parte trasera de la furgoneta, el sistema permite servir cerveza fría en unos diez minutos una vez que todo está conectado. Además de los barriles de cerveza artesanal, el vehículo incorpora un depósito de limpieza para garantizar el mantenimiento del equipo. “La higiene en la cerveza es muy importante”, remarcó Alexandre.

A diferencia de otros vehículos destinados a llamar la atención, decidió mantener la estética original de la furgoneta. No quiso cubrirla con grandes diseños ni modificar demasiado su aspecto. “Prefiero mantenerla con su pintura natural, pero vamos a añadir nuestro nombre al vehículo, porque suelen hacernos esa crítica”, señaló el emprendedor.

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