Felipe VI tira de ahorros para pagar subidas salariales de su personal y la modernización digital de la institución: la Casa del Rey cierra 2025 con 885.000 euros en deudas

La Casa del Rey ha tenido que recurrir a 983.000 euros de sumplentos de crédito procedentes de sus remanentes para afrontar nuevos gastos. El Estado tuvo que ingresar 250.000 euros para financiar esas mejoras retributivas

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El Rey Felipe VI y la Reina Letizia
El Rey Felipe VI y la Reina Letizia

Felipe VI tuvo que tirar de los ahorros que tiene la Casa de Su Majestad el Rey para poner en orden las cuentas de la institución, teniendo en cuenta que la asignación que recibe del Estado está congelada desde el año 2023, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez aprobó los últimos presupuestos. Esa asignación es de 8.431.150 euros. No fue suficiente. A lo largo del ejercicio 2025 la Casa del Rey tuvo que realizar ocho modificaciones, de las que cinco fueron “transferencias presupuestarias” (traspasos de dotaciones entre créditos sin alterar la cuantía total del presupuesto) y tres fueron “suplementos de crédito” valorados en 983.403 euros procedentes del fondo de remanentes de la propia Casa.

Es decir, de sus ahorros. Es una de las principales conclusiones de la auditoría que el Tribunal de Cuentas ha publicado esta misma semana tras analizar las cuentas de la monarquía española. Estos tres “suplementos de crédito no suponen ingresos adicionales, sino la utilización de recursos financieros propios de la Casa de Su Majestad el Rey, por lo que su aprobación supone un incremento del presupuesto total del ejercicio con cargo a los fondos propios del organismo, lo que ha producido una disminución de la Tesorería", explica el órgano fiscalizador.

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¿Por qué ha tenido que tirar Felipe VI de sus ahorros? Para financiar un objetivo y actualizar los salarios de su personal. En primer lugar, estos suplementos de crédito se han destinado a pagar “el proceso de transformación digital y modernización de la Casa” que el rey ha querido poner en marcha. Cuando Felipe VI ascendió al trono, el rey y la reina decidieron cambiar muchas cosas en la familia real, empezando por la comunicación: más cercanos, más directos y con mensajes muy estudiados. Y también, incorporando sistemas más seguros y más modernos. La Casa aprobó un “proyecto de prestación de servicios seguros de comunicaciones y tecnologías de la información” y un Plan Estratégico 2025-2026 para la financiación de los desarrollos de sistemas de información. Solo en comunicaciones telefónicas, el gasto en 2025 ascendió a 719.323 euros.

Los reyes Felipe VI y Letizia en una reunión telemática
Los reyes Felipe VI y Letizia en una reunión telemática

En segundo lugar, Felipe VI ha tenido que afrontar las actualizaciones retributivas fijadas en el ‘Real Decreto Ley 14/2025′, que aprobó subidas salariales del 2,5%. Los miembros de la Familia Real recibieron el año pasado salarios que suman 571.371 euros, mientras que las nóminas de los altos cargos y personal que trabaja para la institución alcanzaron los 3.799.085, cantidad a la que hay que sumar otros 548.926 euros en cargas sociales. Para afrontar esta subida, el Consejo de Ministros aprobó el 23 de diciembre de 2025 una transferencia adicional de 250.000 euros destinada a financiar las subidas retributivas. Sin embargo, ese dinero no llegó a la cuenta de la Casa del Rey hasta el 5 de enero de 2026, ya en el ejercicio siguiente.

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Tesorería resentida

Por el principio contable de devengo, esa cantidad figura como derecho pendiente de cobro a 31 de diciembre de 2025, aunque presupuestariamente se imputará a 2026. Un desfase que ha obligado a tirar de los remanentes de tesorería, una tesorería que se ha resentido. A 31 de diciembre de 2025, el saldo en las cuentas de tesorería de la Casa del Rey ascendía a 4.132.954 euros, dinero que se encuentra depositado principalmente en cuentas bancarias, en el Banco de España, y en caja (efectivo disponible). Unos depósitos que producen intereses: 146.623,84 euros.

Han realizando un vuelo conjunto a bordo de dos Pilatus C-21 en el centro de enseñanza de la Fuerza Aérea Española en San Javier, Murcia.

La tesorería actual es inferior (en 810.000 euros) a la existente a 31 de diciembre de 2024 (4.943.512,31 euros), “debido principalmente a que la asignación procedente de los Presupuestos Generales del Estado no ha sido suficiente para financiar el gasto y ha sido de nuevo preciso acudir al fondo de remanentes”, recalcan desde el Tribunal de Cuentas. La auditoría también revela que la Casa del Rey mantiene deudas con acreedores que se elevan a los 797.948 euros. Es la partida de pasivo más significativa e incluye deudas por operaciones devengadas (527.877 euros) y deudas con la Hacienda Pública por retenciones de IRPF y con la Seguridad Social derivadas de las nóminas de diciembre de 2025.

En el apartado de gastos, la Casa del Rey ha desembolsado 106.800 euros en el arrendamiento de medios de transporte, aunque los viajes oficiales de la Familia Real son sufragados por el Estado, 693.000 euros en contratar servicios de otros profesionales y 689.000 euros en atenciones protocolarias. El grado de ejecución del presupuesto de gastos ha alcanzado el 99,74%, una cifra que demuestra que la institución ha agotado prácticamente hasta el último euro disponible para cuadrar su actividad anual. A pesar de estos datos, el Tribunal de Cuentas no ha detectado irregularidades de fondo. En su dictamen, firmado por la presidenta Enriqueta Chicano, concluye que las cuentas “expresan, en todos los aspectos significativos, la imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera” de la institución, y afirma que “no existen cuestiones clave o riesgos más significativos considerados en la auditoría que se deban comunicar”.

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